Son Fusteret se convierte en el epicentro de la música electrónica con 20.000 asistentes y un espectáculo inolvidable.
Mallorca volvió a vivir una jornada histórica con la llegada de elrow XXL, el mayor evento de música electrónica celebrado este verano en Baleares. El Recinto Son Fusteret se transformó este sábado en un universo de fantasía y ritmo donde 20.000 personas disfrutaron de doce horas ininterrumpidas de música, arte, espectáculo y libertad.

Un despliegue de producción sin precedentes en la isla que no solo reafirma a Mallorca como sede imprescindible de los grandes festivales del Mediterráneo, sino que además deja huella cultural, económica y emocional en miles de asistentes.
Cuatro escenarios, un mismo latido
Elrow desplegó su concepto más ambicioso hasta la fecha en la isla: cuatro escenarios temáticos interconectados por una misma filosofía festiva.
El corazón del evento fue el monumental Psychrowdelic Trip, una instalación psicodélica donde brillaron nombres como Joseph Capriati, The Martinez Brothers, Chelina Manuhutu o Manu Sánchez.

A su alrededor, cada espacio ofrecía su propia experiencia:
- Industry City, con una estética industrial y sonidos underground, acogió sets de Deborah de Luca o Andres Campo.
- La vibrante Pink Cathedral celebró el talento local y nacional con artistas como Jaume Colombas, Pep Vanrell y Toni Joan.
- Mientras que The Jail ofreció una propuesta más fresca y cercana, con actuaciones de Belucha, Gin.Art o JavitoH.
Un público entregado y mayoritariamente local
El éxito de elrow XXL fue también una celebración del público mallorquín. Con una edad media de 32 años, el 88 % de los asistentes procedía de las Islas Baleares, y un 95 % eran de origen nacional. La representación internacional, aunque más reducida (5 %), incluyó público llegado de Italia, Alemania, Francia y Argentina, lo que subraya el alcance global de la marca elrow, incluso en una edición fuertemente conectada con lo local.

Iimpacto económico y social
El festival dejó una huella profunda en la economía local. Se generaron más de 1.000 empleos directos e indirectos, se movilizaron cientos de profesionales para la logística y el montaje, y se estima un impacto económico superior a los 4 millones de euros, entre alojamientos, restaurantes, transportes, contratación de servicios, licencias e inversión en infraestructuras.

Durante todo el evento, el público se sumergió en un universo de creatividad desbordante: actores, bailarines, acróbatas, decorados monumentales y lluvias constantes de confeti. Todo en un entorno cuidado, vibrante y seguro, donde la diversión se vivió con respeto, emoción y alegría.

Como destacó Juan Arnau, fundador de elrow: “Mallorca llevaba tiempo pidiendo un evento de este calibre y la respuesta del público ha sido increíble. Ver a 20.000 personas unidas en un mismo espíritu de diversión y libertad ha sido emocionante.”












