Un tupperware destapa la doble vida de un hombre argentino en Santa Catalina.
El barrio de Santa Catalina fue escenario de un episodio sorprendente. Lo que parecía un simple desahucio por impago derivó en un hallazgo delictivo. La Policía Nacional ha detenido a un hombre de origen argentino como presunto autor de un delito contra la salud pública. El sospechoso utilizaba de forma clandestina un aparcamiento ajeno para ocultar su almacén de sustancias estupefacientes.
La trama quedó al descubierto por el azar y por la contundencia de los propios dueños del inmueble.
Todo comenzó el pasado 28 de julio. La propietaria de la vivienda, cansada de los impagos de su arrendatario, acordó la devolución de las llaves. Acompañada por varios familiares, la mujer acudió al edificio para supervisar la mudanza. Allí sorprendieron al individuo sacando objetos tanto del piso como del aparcamiento contiguo. Un detalle no cuadra: el garaje nunca había formado parte del contrato de alquiler.
El hombre alegó que necesitaba hacer varios viajes para llevarse todas sus pertenencias. Dejó el portón abierto y se ausentó unos minutos. Fue en ese preciso instante cuando los propietarios entraron a inspeccionar el recinto. Entre los enseres amontonados sobresalía un recipiente de plástico. Al abrirlo, el impacto fue absoluto: un tupperware repleto de monodosis de droga. Sin dudarlo, alertaron de inmediato a las autoridades.
Agentes del Grupo II de Estupefacientes de Palma se personaron en el lugar. Tras verificar que el envase contenía dosis de anfetamina preparadas para la venta, los investigadores tendieron una discreta trampa. Se ocultaron en las inmediaciones a la espera del regreso del sospechoso.
La espera duró muy poco. A los pocos minutos, el individuo regresó al garaje acompañado por otro varón. Los agentes les cortaron el paso al instante.
Acorralado ante la evidencia del tupperware, el investigado intentó una excusa desesperada: alegó que la sustancia era para su «propio consumo». Sin embargo, acuciado por la presencia policial, terminó entregando el resto de las sustancias que mantenía ocultas en el recinto.
En el registro minucioso del aparcamiento, la Policía Nacional incautó: 33 envoltorios individuales de anfetamina, 30 gramos de ketamina, diversas pastillas de MDMA (éxtasis), utensilios de precisión y embalaje destinados a la preparación y distribución del estupefaciente.
El operativo se saldó con la inmediata detención del varón, que fue conducido a dependencias policiales antes de pasar a disposición de la autoridad judicial.











