Miles de personas disfrutan en Son Fusteret de una noche única con alma techno.
Mallorca ha vibrado. La isla se ha rendido al sonido implacable del techno. Este sábado, Son Fusteret fue el epicentro de un terremoto musical. Miles de almas se congregaron en Palma para despedir por todo lo alto la primera y triunfal edición del Danzû Fstvl. La invitada de honor: la reina indiscutible de la cabina, Fatima Hajji.
No fue un simple adiós. Fue una declaración de intenciones. La closing party, bautizada como «Fatima Hajji Invites», reunió a un cartel de auténtico lujo. Nombres que son sinónimo de punch y calidad en la electrónica global: Felicie, Héctor Oaks, Klangkuenstler y Agostina Spinelli. Un line-up que garantizaba adrenalina pura.
Desde la tarde, la energía era palpable. La multitud, entregada, agotó cada gota de sudor al ritmo de los beats. Este evento no solo puso el broche de oro al festival. Reafirmó a Mallorca como la capital europea del techno. La producción fue de otra galaxia. Un sonido impecable, capaz de erizar la piel. Un despliegue visual digno de los festivales más grandes del planeta. La noche del 27 de septiembre ya está marcada en rojo. Un hito en el calendario musical balear.

Ritmo con sello femenino
La expectativa era máxima. Y Fátima Hajji la superó. Conocida por su torrente de energía, su presencia escénica es magnética. Su conexión con el público es inmediata. Su set fue un viaje de intensidad brutal. Ritmos industriales. Pura garra. Una entrega total que fue ovacionada sin descanso. Hajji es sinónimo de furia sonora controlada.
«Es un honor inmenso cerrar esta primera edición del Danzû,» afirmó la DJ y productora. Su emoción era sincera. Liderar un line-up de tal calibre, frente a un público tan apasionado, es un privilegio. Su actuación no fue solo un cierre, fue la validación de un movimiento. El techno de calidad tiene en Fátima Hajji a su mejor embajadora.
Leyenda del Mediterráneo
El Danzû Fstvl ha llegado para quedarse. Esta primera edición es ya un caso de estudio. Ha demostrado ambición, visión y una ejecución perfecta. Nace con el objetivo de ser la cita imprescindible del verano en el Mediterráneo.

Durante meses, el festival ha convocado a los gigantes de la electrónica. El momento más recordado fue la visita estelar del legendario Carl Cox. Un evento que acaparó todos los titulares.
La clausura de este sábado es la prueba definitiva de que Danzû no es una moda. El techno tiene un nuevo hogar en Mallorca.










