Tres detenidos de una red de testaferros que actuaban desde Mallorca.
La Policía Nacional ha destapado en Palma una estructura diseñada para engañar al sistema. Se trata de una milimetrada red de testaferros. Se han efectuado tres detenciones. Son dos mujeres y un hombre cuyo papel en la trama era poner su nombre y firma para ocultar a quien realmente estaba detrás: un ciudadano ruso sancionado tras el estallido de la guerra de Ucrania.
Lo hacían por medio de sociedades pantalla, representaciones ficticias y movimientos calculados para evitar el embargo.
Los detenidos actuaban como piezas clave:
- Pagaban suministros
- Gestionaban propiedades
- Movían dinero
- Firmaban en nombre de empresas sancionadas
La operación —bautizada como OSZAN— ha sido contundente. Se han efectuado nueve registros. Cinco de ellos en viviendas de alto nivel. Dentro, los agentes encontraron:
- Más de 300.000 euros en efectivo
- Seis vehículos de alta gama
- Documentación clave
- Dispositivos electrónicos
La investigación está dirigida desde Palma bajo secreto. El juzgado ha activado medidas cautelares.











