El conductor derrapó, invadió el carril contrario y emprendió la huida a gran velocidad cuando la Policía Nacional le dio el alto.
Un joven ha sido detenido por la Policía Nacional tras protagonizar una conducción temeraria extrema, sin permiso de conducir y bajo los efectos del alcohol.
Los hechos ocurrieron el pasado sábado, sobre las 04:10 horas, cuando agentes de paisano del Grupo Operativo de Respuesta patrullaban por la calle Aragón. Allí detectaron a un joven al volante, conocido por los agentes por intervenciones previas y por carecer de carnet.
se saltó hasta cinco semáforos en rojo
Al darle el alto, el conductor reaccionó con una maniobra peligrosa: derrapó, invadió el carril contrario y emprendió la huida a gran velocidad. Lejos de detenerse, inició una fuga que puso en jaque la seguridad de conductores y peatones.
Durante la persecución, el joven se saltó hasta cinco semáforos en rojo, obligando a otros vehículos a frenar bruscamente para evitar colisiones. La situación alcanzó su punto más crítico cuando dos peatones tuvieron que apartarse para no ser arrollados.
La huida continuó hasta las inmediaciones de la vía de cintura, donde volvió a ignorar otro semáforo en rojo, incrementando el peligro. Finalmente, los agentes lograron interceptar el vehículo.
Lejos de mostrar arrepentimiento, el conductor lanzó una frase reveladora: “Me da igual que me paréis, cada vez que me detengan pago 250 euros y sigo conduciendo”. Una actitud desafiante que evidencia la gravedad de los hechos.
Los policías comprobaron además que el vehículo presentaba la luna frontal fracturada y carecía de ITV en vigor. El joven mostraba síntomas evidentes de haber consumido alcohol, extremo que fue confirmado tras dar positivo en la prueba de alcoholemia realizada por la Policía Local.
Ante la acumulación de infracciones y el riesgo generado, el joven fue detenido como presunto autor de un delito contra la seguridad vial.










