Era vecino de Inca y víctima de la represión durante la Guerra Civil.
El Ayuntamiento de Inca ha celebrado un emotivo acto de reconocimiento con la colocación de una Piedra de la Memoria en honor a Gabriel Buades i Pons, vecino de la localidad y víctima de la represión durante la Guerra Civil.
El homenaje ha tenido lugar en la calle de Ramon Llull. Ha servido para dignificar la figura de Buades y recuperar su historia. Nacido en 1903, fue ejecutado en 1938 por sus ideales pacifistas y libertarios, en un contexto marcado por la persecución política.
Un compromiso con la cultura y la justicia social
Gabriel Buades destacó por su firme defensa de los valores progresistas. Tras regresar de París en 1931, coincidiendo con la Segunda República, participó activamente en publicaciones como El Rayo, El Obrero Balear y Cultura Obrera. Desde ellas, impulsó la cultura como herramienta de transformación social, apostando por una sociedad más justa, igualitaria y pacífica.
Su militancia le convirtió en objetivo de la represión. Fue detenido en varias ocasiones y, tras pasar dos años en prisión en Mallorca, fue finalmente condenado a muerte y fusilado en el cementerio de Inca en 1938.
Con esta Piedra de la Memoria, el Ayuntamiento reafirma su compromiso con la recuperación de la memoria histórica y el reconocimiento de todas las víctimas.
Durante el acto, la regidora de Memoria Democrática, Alice Weber, subrayó la importancia de este tipo de iniciativas: “Preservar la memoria colectiva es esencial para construir una sociedad basada en la democracia, la justicia y la dignidad”.
Además, destacó la necesidad de poner nombre e historia a las víctimas, para evitar el olvido. “Estas piedras no solo recuerdan el pasado, también interpelan al presente y al futuro”, afirmó.
El homenaje contó con la presencia de familiares de Gabriel Buades, representantes institucionales y entidades de memoria histórica. Un acto cargado de respeto.












