El Ayuntamiento de Inca ha aprobado una declaración institucional a favor de los payeses y la defensa firme del sector primario.
El Ayuntamiento de Inca ha aprobado este viernes una declaración institucional que es, en realidad, un grito de guerra en defensa de nuestra tierra. Se trata de un apoyo sin fisuras a la Unió de Pagesos y a la Cooperativa Pagesa d’Inca. Hablan de la soberanía alimentaria de nuestras islas, de apoyar a quienes mantienen vivo el paisaje que todos disfrutamos.
Entienden que la situación es crítica y es estructural. Han alzado la voz porque la pagesia mallorquina se desangra frente a una competencia desleal feroz. La realidad que vivimos es que entran productos de terceros países sin control y sin seguir las exigencias sanitarias que aquí se cumplen a rajatabla. Han hecho hincapié en que fuera se hace sin derechos laborales y, por ello, es un ataque directo a nuestra línea de flotación económica. El consistorio inquense señala directamente a Europa. Exigen reciprocidad. Recalcan que no se puede jugar con las cartas marcadas mientras el campo de aquí se asfixia.
Ponen el punto de mira en la nueva PAC que consideran un laberinto burocrático que castiga a Mallorca. La insularidad encarece cada semilla y cada litro de gasóleo en un cien por cien de esfuerzo respecto a la península. Inca reclama menos papeles y más realidades. Exige ayudas directas para que el relevo generacional no sea un mito, sino una realidad. El mensaje es contundente: sin campo no hay futuro. Si cae la agricultura, cae nuestra identidad. Es una cuestión de estado a nivel municipal.










