La Policía Local caza en la calle Sant Miquel un VMP modificado con 2.000 W de potencia.
La Policía Local de Palma inmovilizó y denuncio al propietario de un patinete eléctrico que había sido profundamente manipulado para multiplicar su rendimiento. Ocurrió el pasado 23 de septiembre a las 10:00 horas. El vehículo, interceptado en la peatonal calle de Sant Miquel, dio un registro de 103,2 km/h en las pruebas técnicas posteriores, cuadruplicando de forma desmedida el límite legal de 25 km/h fijado para los Vehículos de Movilidad Personal (VMP).
La actuación se inició cuando una patrulla peatonal observó a un hombre empujando el patinete por la zona peatonal con el casco de protección puesto. Al aproximarse, los agentes percataron que la estructura del vehículo no se ajustaba a la de un VMP homologado. Aunque el propietario mostró inicialmente una actitud prepotente e intentó desacreditar a los agentes, tras la llegada de una segunda patrulla de refuerzo terminó confesando haber modificado él mismo el vehículo: añadió dos baterías de 1.000 W para elevar la potencia original de 800 W hasta los 2.000 W, configurando el sistema para deslimitar la velocidad a discreción.

Las comprobaciones técnicas de la Policía Local confirmaron la extrema peligrosidad del vehículo modificado.
Los efectivos tramitaron una denuncia administrativa al considerar el patinete no apto para la circulación por carecer de autorización legal, ordenando su retirada cautelar de la vía pública.
Días después, especialistas de la Unidad Motorizada (UMOT) sometieron el vehículo a un test de velocidad en las instalaciones del depósito municipal de Son Toells.
La prueba pericial confirmó que el patinete alcanzaba una velocidad punta de 103,2 km/h, certificando su retirada definitiva de la circulación.










