Situación de alarma a pocos días del inicio del curso escolar con la denuncia de que las instalaciones no cumplen la ley ni las condiciones mínimas.
A solo cuatro días del inicio escolar, la polémica salpica al municipio de Selva. El Pi ha denunciado públicamente que las escuelas del pueblo incumplen la ley y no reúnen las condiciones mínimas para acoger a los alumnos, señalando tanto a la Conselleria d’Educació como al propio Ajuntament por su inacción.

La portavoz local, Joana Maria Coll, ha sido tajante: “Es indignante que nuestros niños empiecen las clases entre obras, escombros y aulas improvisadas. Tenemos espacios nuevos y adaptados que solucionarían el problema, pero no se usan. Es una vergüenza”.
El foco está puesto en dos centros clave:
- CEIP Es Putxet: los cursos de Primaria se han desplazado al Centre Cultural, donde se han realizado obras de última hora. Según El Pi, el material docente sigue mezclado con restos de obra. “Han tenido todo el verano y lo dejan para ahora. No es una escuela, es un despropósito”, critica Coll.
- Escoleta municipal Es Roser: el propio Ajuntament reconoce que no cumple los requisitos exigidos por la Conselleria. El Pi recuerda que ya en 2024 propuso trasladar esta etapa al edificio de Infantil del Putxet, reformado en 2012 y con espacio suficiente para el 0-6. La petición no fue atendida y los niños siguen en un espacio que “no cumple la ley”.
La formación también cuestiona el cierre de la escoleta de Caimari, que contaba con instalaciones modernas y adaptadas gracias a inversiones recientes, mientras que los pequeños de Selva continúan en espacios “indignos”.
Coll no suaviza sus palabras: “Los niños de Selva no pueden ser tratados como alumnos de segunda. La educación debería ser prioritaria, pero aquí vemos obras mal planificadas, dinero malgastado y decisiones incomprensibles que solo castigan a las familias”.










