La Fira d’Algaida resiste a la lluvia y se consolida como símbolo de identidad local.
Ni la lluvia ha podido detener la ilusión de celebrar. Más de tres mil personas se han acercado este fin de semana a la Fira d’Algaida, una de las citas más esperadas del calendario cultural mallorquín.

A pesar de las previsiones meteorológicas adversas, el evento ha superado el desafío con organización, creatividad y espíritu de comunidad.
Desde primera hora de la mañana, el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Algaida ha trabajado contrarreloj para reubicar las paradas y actividades y garantizar la seguridad de expositores y visitantes.
Las paradetas de las entidades locales se trasladaron al interior del edificio consistorial, mientras que los juegos y talleres infantiles se celebraron bajo techo, en los espacios de la Rectoria, donde los más pequeños disfrutaron de un ambiente cálido y acogedor.

Tradición artesanal y compromiso con el producto local
En la plaza principal, bajo las carpas instaladas para la ocasión, los artesanos y firaires mantuvieron viva la esencia de la fira.
El público pudo descubrir productos locales, degustaciones, piezas de artesanía tradicional y artículos elaborados con mimo por creadores de la zona.
A pesar del mal tiempo, la afluencia fue constante y el ambiente, animado.

Dentro de la Sala de Plenos del Ayuntamiento, se celebraron dos talleres muy concurridos: el de decoración de pasteles, a cargo del Espai Creatiu de Magdalena, y el de creación de ramos con flores secas, impartido por Pedro Llabrés.
Ambas actividades destacaron por su carácter participativo y su apuesta por la creatividad local.
“Era importante celebrarlo, por los artesanos y por el pueblo”
La alcaldesa de Algaida, Margalida Fullana, ha mostrado su satisfacción por el desarrollo de la jornada y ha querido agradecer “a todas las personas que se han acercado a esta edición a pesar de la lluvia”.
En palabras de Fullana, “ha sido un clima distinto, pero mantener viva la fira era fundamental. Los artesanos han hecho un esfuerzo enorme, y los algaidins y algaidines han vuelto a demostrar su compromiso con este evento tan esperado”.

La alcaldesa subrayó además la relevancia de apoyar al comercio local y la artesanía tradicional: “Las paradas más tradicionales son las que mantienen el alma de la fira. Para muchos artesanos, este día es esencial para sacar adelante su trabajo. Debemos seguir apoyándolos”.
Sentido de comunidad
El Ayuntamiento de Algaida ha agradecido públicamente la colaboración de todas las personas, entidades y voluntarios que han hecho posible adaptar el evento y garantizar su desarrollo en condiciones seguras.

A pesar de la lluvia, la Fira d’Algaida ha vuelto a demostrar su fortaleza como símbolo cultural y punto de encuentro del municipio, una celebración donde la tradición se une con el compromiso comunitario y el amor por lo local.











