Casi 40 denuncias en un operativo policial contra botellones y fiestas en la playa.
La Policía Local de Palma volvió a actuar el pasado 18 de julio contra los botellones y las fiestas con música en la playa de Can Pere Antoni y el paseo del Portitxol. Fue un dispositivo especial diseñado para responder a las continuas quejas vecinales por ruidos y comportamientos incívicos.
El operativo, desarrollado a partir de las 22.30 horas, se saldó con casi 40 denuncias, la retirada de nueve altavoces y la instrucción de un atestado penal contra un conductor que circulaba sin haber obtenido nunca el permiso de conducir.
El Grupo de Actuación Preventiva (GAP) centró su actuación en la zona de arena de Can Pere Antoni y en el aparcamiento anexo.
Durante la intervención, los agentes levantaron 22 actas por consumo de alcohol en la vía pública y nueve denuncias por causar molestias con música, procediendo a la retirada de nueve altavoces utilizados durante los botellones.
Además, se formularon denuncias por orinar en la vía pública, dificultar la identificación policial y obstaculizar la actuación de los agentes.
El dispositivo también permitió tramitar cuatro denuncias a usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP), una infracción de tráfico y dos actas por infracciones a la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana, relacionadas con la tenencia de drogas y de útiles para su consumo.
En el control de tráfico instalado en el aparcamiento de Can Pere Antoni se inspeccionaron ocho vehículos. Como resultado, la Policía Local instruyó un atestado penal por un delito contra la seguridad vial contra un conductor que circulaba sin haber obtenido nunca el permiso de conducir.
Asimismo, otro conductor fue denunciado tras dar una tasa de alcohol de 0,65 mg/l en la prueba de etilometría, mientras que tres personas fueron sancionadas por no utilizar el cinturón de seguridad. También se levantaron otras dos actas por posesión de sustancias estupefacientes y de útiles para manipularlas.
De forma paralela, la Patrulla Verde inspeccionó los establecimientos situados en el paseo del Portitxol para comprobar el cumplimiento de la normativa sobre horarios y contaminación acústica.
La mayoría de los locales cumplía con la regulación y no emitía música al exterior. Sin embargo, un establecimiento fue denunciado tras comprobarse que la música de su terraza era audible desde la vía pública.
Los agentes levantaron tres actas contra el local: una por las molestias acústicas, otra por no exhibir la documentación de la actividad y una tercera correspondiente a la inspección realizada.
A las 00.45 horas, la Patrulla Verde realizó una última inspección para verificar el cierre de las terrazas y confirmó que todos los establecimientos habían finalizado ya su actividad.











