Miquel Cabot denuncia que PP y Vox asfixian a las entidades locales del municipio por falta de presupuesto tras una «gestión nefasta».
Los Socialistas de Miquel Cabot alertan de que el Ayuntamiento de Marratxí en manos de las derechas ha vuelto a cerrar el año con una situación económica muy grave. Señalan de que es un escenario que, lejos de corregirse, se agrava ejercicio tras ejercicio y que tiene una consecuencia directa e inmediata: no hay presupuesto para convocar las subvenciones de libre concurrencia destinadas a las entidades locales. Una decisión que vuelve a dejar contra las cuerdas al tejido social del municipio.
Desde el PSIB-PSOE recalcan que la falta de planificación económica del equipo de Jaume Llompart no es nueva. Recuerdan que a finales del pasado año ya se hizo público que el consistorio prohibía las horas extras a los funcionarios municipales por falta de fondos. En 2025, la situación no solo no ha mejorado, sino que ha empeorado. «A día de hoy, las subvenciones no se han convocado, oficialmente por falta de presupuesto», afirman.
El impacto es directo. Asociaciones de vecinos, asociaciones de madres y padres, clubes deportivos, entidades sociales, culturales y de ocio ven comprometida su actividad ordinaria. Colectivos que sostienen la vida social de Marratxí y que dependen en gran medida de estas ayudas para poder funcionar con normalidad.
Hacen hincapié en que la situación resulta aún más alarmante si se tiene en cuenta el precedente inmediato. Las subvenciones correspondientes a 2024 se abonaron, en muchos casos, con más de un año de retraso. Una espera insostenible para entidades que trabajan con recursos muy limitados y que adelantan gastos para mantener servicios y actividades.
«Marratxí vuelve a cerrar el año con una situación económica muy grave que hunde las cuentas públicas aún más».
En este contexto, exponen que el Ayuntamiento liderado por PP y Vox ha publicado recientemente la convocatoria de subvenciones deportivas en enero, con la intención de abonarlas con cargo al presupuesto de 2026. Una práctica que supone trasladar gastos de un ejercicio a otro. Recuerdan que si las subvenciones de 2025 se resuelven y se pagan también en 2026, ese presupuesto deberá asumir gastos de dos años distintos. Una decisión que, con la actual situación económica, agrava todavía más la salud financiera futura del municipio.
Todo ello contrasta con la existencia de gastos que no aportan retorno social alguno. Especialmente llamativo resulta que el Ayuntamiento alegue falta de recursos para apoyar a las entidades locales, pero sí disponga de presupuesto para actuaciones como el cambio de color de los tótems informativos municipales, que estaban en perfecto estado y que únicamente se han sustituido para pasar a color azul, marca del Partido Popular.
Desde la oposición, el portavoz de los socialistas de Marratxí, Miquel Cabot, ha sido contundente: “Quiero hacer un llamamiento a la responsabilidad, a la transparencia y a una gestión económica rigurosa que priorice las necesidades reales de la ciudadanía y del tejido asociativo de Marratxí”, ha afirmado. Cabot insiste en que el tejido asociativo es un pilar fundamental de la cohesión social del municipio y advierte de que seguir relegándolo supone debilitar la estructura social de Marratxí.
Cabot subraya que no se puede pedir sacrificios a las entidades mientras se destinan recursos a gastos superfluos, y reclama una gestión económica que piense a medio y largo plazo.
Marratxí afronta así un inicio de 2026 marcado por la asfixia presupuestaria, la ausencia de subvenciones y un modelo de gestión de las derechas que vuelve a situar al municipio ante un escenario de máxima fragilidad financiera. El coste no es abstracto. Lo pagan, una vez más, las entidades y la ciudadanía.










