Avisan que mientras los promotores se llenarán los bolsillos los ciudadanos verán imposible pagar el precio de un piso.
Més per Palma recalca que con la aprobación de la nueva Ley del Suelo del Govern balear, impulsada por el PP y avalada por el alcalde de Palma, Jaime Martínez, se han encendido todas las alarmas. El partido denuncia que esta normativa abre la puerta a un negocio millonario para los grandes promotores inmobiliarios, a costa del futuro de miles de familias en la ciudad.
Según cálculos de Més, solo en los suelos urbanizables —nueve zonas concretas— la ley podría generar hasta 800 millones de euros en beneficios extraordinarios para propietarios y constructoras. Exponen que el suelo rústico también queda expuesto: 634 hectáreas en 21 zonas de Palma, con un impacto estimado de más de 140.000 nuevos habitantes y sin garantías de servicios básicos.
“La ciudadanía tiene derecho a saber qué barrios están en peligro”, exige Neus Truyol, portavoz de Més per Palma. “El alcalde dice que no se construirá en núcleos tradicionales, pero evita nombrar las zonas que quedarán condenadas a la especulación y a la saturación. Su silencio es una confesión”.
Nuevos barrios, menos servicios
La formación ecologista denuncia que esta ley permite crear nuevos barrios sin las infraestructuras públicas necesarias: sin suficientes escuelas, centros de salud, zonas verdes o aparcamientos. El resultado, advierten, será claro: barrios dormitorio a precios imposibles, con servicios colapsados y un modelo de ciudad cada vez más desequilibrado.
“Más población sin más recursos equivale a aulas masificadas, listas de espera en sanidad y calles saturadas de tráfico”, alerta Truyol. “¿Quién podrá pagar estos pisos? Desde luego, las familias de Palma no”.
¿Quién decide qué barrios se salvan?
Més lanza una pregunta directa: ¿por qué el alcalde promete que no se construirá en Son Sardina, pero no menciona qué ocurrirá con barrios como Son Cladera? “¿Está el PP repartiendo los barrios entre los promotores según el valor electoral?”, cuestiona la portavoz.
“El PP no está pensando en las familias, ni en los vecinos, ni en el futuro de la ciudad. Piensa en cómo convertir el suelo en dinero para unos pocos”, denuncia Truyol.
Llamamiento a la ciudadanía
Desde Més per Palma instan a los vecinos a organizarse y defender sus barrios. “Palma no puede convertirse en un tablero del Monopoly donde se compra, se vende y se construye sin control. La ciudad debe ser un lugar para vivir, no un negocio inmobiliario”, concluye la regidora.










