Més por Palma se ha posicionado frente a la campaña publicitaria del Ajuntament de Palma que promueve la adopción de cachorros en Navidad.
Més per Palma denuncia que la nueva campaña navideña de Cort, diseñada para impulsar adopciones, ha desatado una fuerte polémica. La formación ecosoberanista considera que propone un mensaje “irresponsable, sentimentalista y peligroso”. El cartel, protagonizado por un perro triste frente a una bola de Navidad con el reflejo de una familia, lleva el lema: “Adóptalos. Ellos también desean una Feliz Navidad”. Para Més, el problema es claro: se convierte a los animales en reclamos emocionales, casi en productos de temporada.
Fomenta el impulso
Neus Truyol, portavoz de Més per Palma, denuncia que el Ayuntamiento del PP “cae en el error de tratar a los animales como objetos de consumo”. Asegura que la campaña, lejos de promover una adopción consciente, estimula decisiones impulsivas que pueden derivar en abandonos posteriores. Sus palabras son contundentes: “Las mascotas no son juguetes. No podemos jugar con su vida ni con la de las familias. Esto no es bienestar animal, es marketing emocional”.

El problema no es solo la estética del anuncio. Según MÉS, la campaña atribuye a los animales deseos humanos ligados a una festividad comercial. Un enfoque que, afirman, banaliza su bienestar y transforma un acto de responsabilidad en un acto consumista.
Alternativas
Lejos de limitarse a la crítica, la formación plantea una alternativa. Propone sustituir la campaña navideña por un sistema de comunicación estable durante todo el año, que informe claramente del compromiso que implica adoptar: años de cuidados, atención sanitaria, estabilidad y recursos. Consideran imprescindible un proceso riguroso de evaluación previa para evitar adopciones rápidas motivadas por la emoción del momento.
“Adoptar no es un gesto tradicional de Navidad. Es una decisión de vida. Necesitamos familias preparadas, no impulsos creados por una postal navideña”, advierte Truyol.
Protectoras y entidades animalistas confirman el problema
La formación recuerda que cada año las protectoras advierten del mismo fenómeno: durante las fiestas aumenta el número de adopciones, pero también el de devoluciones semanas después. Un patrón que incrementa el sufrimiento y la inestabilidad de las mascotas.
“La campaña del Ayuntamiento reproduce justo lo que las protectoras intentan evitar: decisiones emocionales que se vuelven en contra de los animales”, señala MÉS. Las cifras y la experiencia de las entidades dan la razón a esta preocupación.
Un mensaje público que banaliza el bienestar animal
Més per Palma insiste en que la comunicación institucional debe fomentar el respeto y la responsabilidad. Consideran inadmisible que desde el gobierno municipal se recurra a “atrezzo emocional” para proyectar buena voluntad navideña.
“Los animales no necesitan una Feliz Navidad. Necesitan hogares estables y políticas públicas serias. La frivolidad del mensaje es inaceptable”, sostiene Truyol.










