La víctima, vendedor del mercado, fue presuntamente apaleada por otros paradistas al grito de «maricón».
Més per Palma ha alzado la voz para condenar de forma enérgica la brutal agresión homófoba sufrida por un vendedor del Mercado de Pere Garau. La víctima fue presuntamente apaleada por otros paradistas al grito de «maricón», en un episodio de violencia explícita que ha dejado secuelas físicas y un hondo impacto psicológico en el barrio. Sin embargo, el foco de la crítica no solo recae en los agresores, sino en la mutilación de la respuesta institucional por parte del gobierno del Partido Popular.
Desde la formación ecosoberanista denuncian la alarmante falta de reacción del gobierno del PP en el Ayuntamiento de Palma. Según la portavoz Neus Truyol, tras los hechos ocurridos el pasado jueves, el consistorio aún no ha activado ninguna investigación interna ni ha ofrecido los servicios municipales de apoyo a la persona agredida. «No pueden mirar hacia otro lado cuando pegan a alguien por ser quien es», ha aseverado Truyol durante la concentración de solidaridad celebrada en el propio mercado, donde vecinos y compañeros han mostrado su repulsa absoluta.
Exigencia de medidas cautelares y sanciones
La gravedad de los hechos se acentúa al haber ocurrido en un espacio de gestión municipal. El Mercado de Pere Garau es un equipamiento público bajo la responsabilidad directa del Ayuntamiento, por lo que Més per Palma exige que el caso no se trate como un conflicto privado. La formación reclama:
- Una investigación inmediata de los hechos ocurridos entre paradistas.
- La aplicación de medidas cautelares, incluyendo posibles sanciones o la suspensión de los puestos de los presuntos agresores.
- Protocolos efectivos contra la LGTBI-fobia para garantizar que los mercados municipales sean espacios seguros.
Crítica a la «doble vara de medir» del PP
La denuncia política de Neus Truyol ha sido tajante al señalar las prioridades del actual ejecutivo municipal: «El PP siempre encuentra tiempo para proteger símbolos franquistas como el monolito de Sa Feixina, pero no para defender a las personas que sufren violencia por su orientación sexual«. Esta supuesta desidia administrativa es calificada por la formación como una actitud «indigna» que legitima el discurso de odio.
Més per Palma ha advertido que no permitirá que esta agresión homófoba quede en la impunidad. La exigencia es clara: protección integral para la víctima y una respuesta contundente del Ayuntamiento ante un ataque que consideran una herida abierta en la convivencia de toda la sociedad palmesana.










