Acusan al equipo de gobierno de normalizar el clientelismo en el consistorio vulnerando los principios de transparencia, mérito y capacitación.
Més per Marratxí vuelve a señalar a PP y Vox por su falta de transparencia. Exigen responsabilidades políticas al gobierno local dirigido por Jaume Llompart tras la información publicada sobre una auditoría interna en la empresa pública Marratxí XXI SAU, que cuestiona de forma directa un proceso de contratación.
La formación ecosoberanista señala directamente al alcalde Jaume Llompart y al primer teniente de alcaldía Pedro Bestard (Vox) y reclama explicaciones inmediatas. El motivo es grave. Según la auditoría, la contratación de un supervisor de servicios se habría realizado sin un expediente completo y sin documentación básica que justifique ni la necesidad del puesto ni la elección final del candidato.
Denuncian que no hay rastro del informe de necesidad, tampoco consta la entrevista ni existe motivación documentada de la selección.
Así lo recoge el informe, que además alerta de requisitos formativos y de experiencia poco coherentes con la actividad real de una empresa dedicada a servicios y gestión de residuos. Más aún: se habrían descartado aspirantes con perfiles más vinculados al sector y se habría incorporado una mejora salarial al contrato.
Una auditoria ha descubierto el pastel
La portavoz de Més per Marratxí, Aina Amengual, ha sido tajante: “Cuando una auditoría describe un proceso sin expediente completo y sin justificación documental de la elección, no hablamos de un descuido: hablamos de una manera de gobernar opaca y clientelar, con dinero público, que vulnera el principio de mérito, capacidad y transparencia”, ha afirmado.
Amengual rechaza cualquier intento de desviar el foco: “Aquí no hay ninguna caza de brujas: el problema es el procedimiento. Si hay candidatos con más formación y experiencia en residuos y servicios, pero se acaba contratando sin un expediente limpio y trazable, la sospecha es evidente: requisitos hechos a medida y contratación a dedo”.
El contexto político agrava la situación. Més subraya que la persona contratada es militante de Vox y que formó parte de las listas electorales del partido en Marratxí en las municipales de 2023, ocupando el número 6: “Cuando quien resulta beneficiado es alguien del partido que gobierna y, además, una auditoría describe un proceso sin justificación documental, el mensaje a la ciudadanía es demoledor: que en Marratxí XXI entra antes el carné que el mérito”, ha denunciado la portavoz.
Pero las críticas no se quedan ahí. Més también pone el foco en la gobernanza de Marratxí XXI. En concreto, en la acumulación de funciones. El mismo concejal vinculado a la gestión política de la empresa pública ejerce también como secretario del Consejo de Administración. Una situación que, para la formación, debilita el control interno.
“Aunque en una sociedad mercantil la secretaría del consejo no sea, per se, una plaza reservada a funcionarios, no es un cargo menor: es una función de garantías —actas, certificaciones, custodia y regularidad formal de los acuerdos— y, por higiene democrática, transparencia y prevención de conflictos de interés, no debería estar en manos del mismo cargo político responsable”, ha remarcado Amengual.
“PP-Vox han convertido una empresa pública en un espacio donde el control se diluye y el clientelismo se normaliza»
La portavoz recuerda que una empresa pública debe someterse a estándares reforzados de buen gobierno y que la concentración de roles favorece la opacidad y reduce el escrutinio real de los procesos.
Además, Més desmiente de forma directa las declaraciones del regidor responsable, que aseguró que en Marratxí XXI “no se hacían auditorías”.
“Eso no es cierto: como mínimo hasta la pasada legislatura se realizaban controles y auditorías. Si ahora el regidor dice lo contrario, o falta a la verdad o admite implícitamente que bajo su responsabilidad se han dejado de hacer, y eso sería un error gravísimo”, ha advertido.
Por ello, la formación reclama que tanto el Ayuntamiento como la empresa pública hagan pública la relación de auditorías e informes de control de los últimos años y aclaren si se han interrumpido, por qué motivo y con qué autorización.
Las exigencias de Més per Marratxí son claras y concretas: publicación íntegra de las conclusiones de la auditoría, acceso al expediente completo de la contratación —bases, criterios, baremación, entrevistas e informes—, comparecencia del batle y del primer teniente de alcaldía en el pleno y revisión del proceso, con una nueva convocatoria si procede, basada en requisitos objetivos y coherentes.
También reclaman un cambio de modelo en la gobernanza de Marratxí XXI. Separación real de funciones. Secretaría del Consejo en manos de un perfil técnico y profesionalizado. Y medidas efectivas para evitar que la empresa pública vuelva a operar sin control ni trazabilidad.
La conclusión de Amengual resume el fondo del conflicto político: “PP-Vox han convertido una empresa pública en un espacio donde el control se diluye y el clientelismo se normaliza. Marratxí merece transparencia, profesionalidad y respeto por el mérito. Y eso pasa por frenar las contrataciones a dedo y profesionalizar la gobernanza de Marratxí XXI”.










