Alertan de que los polígonos están en riesgo porque gimnasios y oficinas sustituyen a las PIMES productivas.
Més per Palma ha denunciado lo que considera una transformación silenciosa, pero devastadora, de los polígonos industriales de la ciudad. El foco está en la eliminación progresiva de la actividad industrial en estos espacios, concebidos originalmente para albergar producción y logística.
Según la formación, donde antes había talleres y empresas productivas ahora proliferan gimnasios, pistas de pádel, centros religiosos, restaurantes, concesionarios e incluso oficinas públicas. Un cambio de usos que, a su juicio, no es anecdótico. Es estructural. Y amenaza directamente a la industria local y a la diversificación económica de Palma.
La portavoz de Més per Palma, Neus Truyol, ha sido tajante: “Si dejamos morir los polígonos, dejamos morir la industria. Y sin industria, Palma queda condenada al monocultivo turístico y a la precariedad”.
La propuesta: blindar el uso industrial y proteger a las PIMES
Més insta al gobierno municipal del PP a adoptar medidas normativas claras para limitar, en suelo calificado como industrial, aquellas actividades que no sean propiamente industriales o complementarias. El objetivo es frenar la concesión de permisos que, según denuncian, desvirtúan la función original de los polígonos.
La formación también reclama una regulación urbanística que garantice que el uso principal de estos espacios sea realmente industrial.
Además, propone coordinar a los gobiernos municipal, insular y autonómico para impulsar una colaboración público-privada que permita crear parcelas y naves modulares adaptadas a las necesidades reales de microempresas y pequeñas industrias.
Además, defienden potenciar nuevos servicios y equipamientos en los barrios bajo el modelo de la “ciudad de los 15 minutos”, de modo que oficinas, gimnasios y restaurantes se ubiquen cerca de las zonas residenciales y no en suelo industrial.
“Los polígonos no deberían ser centros comerciales. Los herreros, por ejemplo, por la logística que necesitan deben estar en un polígono, no en barrios donde generan molestias. Para eso se crearon los polígonos industriales. En cambio, oficinas, gimnasios y restaurantes deben estar cerca de donde vive la gente”, ha señalado Truyol.
Precios al alza y suelo público inexistente
Més advierte de que la ocupación creciente de los polígonos por usos no industriales ha provocado un incremento sostenido en los precios de compra y alquiler de parcelas y naves. Como consecuencia, las pequeñas y medianas empresas productivas encuentran cada vez más dificultades para acceder a estos espacios.
La formación considera que esta situación está directamente vinculada a decisiones políticas recientes.
La normativa vigente, aprobada durante la legislatura 2019-2023, establece que al menos el 55% del uso de los polígonos debe ser industrial. Sin embargo, en el último pleno municipal, VOX presentó una propuesta para eliminar esta condición, con el apoyo del PP.
Para Més per Palma, esta decisión supone un punto de inflexión peligroso. “No se puede hablar de reducir la dependencia turística mientras se ataca la continuidad de la industria productiva”, ha afirmado Truyol.
La portavoz ha concluido que la defensa real de las empresas locales pasa por hechos concretos. “O defendemos la industria con medidas claras, o nos quedamos con políticas especulativas”, ha zanjado.












