Més per Mallorca ha exigido a la Fiscalía que investigue las presuntas irregularidades en el Departamento de Turismo del Consell de Mallorca.
Més per Mallorca ha solicitado la intervención de la Fiscalía para esclarecer las presuntas irregularidades denunciadas en el Departamento de Turismo del Consell de Mallorca. Según Jaume Alzamora, portavoz de la formación ecosoberanista, estas denuncias, realizadas por los propios trabajadores a través del Servicio Interno de Información, apuntan a posibles delitos de prevaricación y tratos de favor por parte del conseller de Turismo, Marcial Rodríguez.
Petición de un pleno extraordinario
Las denuncias señalan irregularidades en la tramitación de expedientes y presuntos tratos de favor a la familia del alcalde de Santa Margalida. En concreto, afirman que Rodríguez habría intervenido de manera irregular en un caso relacionado con un agroturismo ilegal. «Es fundamental esclarecer si este es un caso aislado o si el conseller ha actuado de manera similar con otros infractores», subraya Alzamora.
Alzamora ha denunciado también una «gestión nefasta» en el Departamento de Turismo. Según los trabajadores, Rodríguez habría manipulado datos sobre plazas turísticas y dejado miles de expedientes sin registrar.
Por este motivo, los grupos de la oposición han solicitado un pleno extraordinario para que el presidente del Consell, Llorenç Galmés, comparezca y explique los detalles del caso.
Recalcan que las denuncias no solo apuntan a irregularidades administrativas, sino también a comportamientos violentos. Según los trabajadores, el conseller Rodríguez habría incurrido en intentos de agresión, coacciones y amenazas hacia un funcionario. «Estas actitudes no pueden ser toleradas bajo ninguna circunstancia», han indicado Alzamora, que exige el cese inmediato del conseller. «Mientras Galmés no lo destituya, será tan responsable como Rodríguez», añadió el portavoz.
Més per Mallorca insta a la Fiscalía a actuar de oficio, recordando que en el pasado se han abierto investigaciones basadas en noticias publicadas en los medios de comunicación. «Las denuncias están avaladas por los propios trabajadores, lo que añade seriedad a los indicios», señaló Alzamora.










