Handbol Mallorca ha confirmado el regreso del extremo cántabro.
El Handbol Mallorca está de enhorabuena. La afición, el vestuario y el cuerpo técnico celebran el regreso de Michel Soledad, uno de los jugadores más carismáticos y queridos del club.
El extremo cántabro vuelve a vestir la camiseta del equipo tras unos meses fuera, y lo hace por la puerta grande: con una ovación del público en el último partido ante el Handbol Sant Joan.
Su regreso no solo refuerza la segunda línea del conjunto de Sergio Sevilla, sino también el alma de un equipo que encuentra en Michel algo más que un jugador. Es el motor anímico, el símbolo del compromiso y el reflejo de lo que significa defender los colores del Handbol Mallorca.
Un jugador con alma de líder
Michel es mucho más que un nombre en la plantilla. Es el tipo de jugador que contagia energía y que levanta al público con su entrega.
“El corazón del equipo”, así lo definen sus compañeros.
Su vuelta supone recuperar carisma, experiencia y liderazgo, tres ingredientes clave para una temporada que promete ser exigente.
En ataque, Michel es sinónimo de efectividad: el curso pasado firmó 91 goles en 30 partidos, una cifra que habla de su talento desde el extremo.
En defensa, su fuerza y lectura del juego lo convierten en una pieza esencial, especialmente junto a Antonio Castro, con quien formó un muro inexpugnable. Ambos jugadores se entienden casi con la mirada, un binomio que el técnico Sergio Sevilla conoce y valora profundamente.
El hijo pródigo
La noticia de su vuelta ha sido recibida con entusiasmo en todos los rincones del club.
Desde el vestuario hasta las gradas, Michel Soledad representa los valores del Handbol Mallorca: sacrificio, humildad y pasión.
Su regreso supone, además, un impulso emocional para un grupo que busca mantener la buena dinámica mostrada en las últimas jornadas.
El técnico Sergio Sevilla no ha ocultado su satisfacción: “Michel aporta mucho más que goles. Es energía, compromiso y ejemplo. Su regreso refuerza el espíritu del grupo y eso es tan importante como cualquier victoria”, ha señalado el entrenador balear.
Aunque se marchó tras finalizar su contrato hace unos meses, Michel nunca se desvinculó emocionalmente del club.
Su conexión con Mallorca, con la afición y con sus compañeros fue determinante para que el reencuentro se hiciera realidad.
El propio jugador ha confesado sentirse “emocionado y con muchas ganas de devolver al equipo todo el cariño recibido”.
Desde el club, el mensaje es claro: “Estamos muy satisfechos por su regreso. Michel es uno de los nuestros. Un jugador querido por todos, esencial en los esquemas de Sergio Sevilla y que se deja el alma en cada balón”.










