Anacondas, jaguares y selva pura este miércoles en ‘Cazadores de Imágenes’ en laSexta.
Gotzon Mantuliz vuelve a demostrar por qué es uno de los grandes narradores visuales de nuestra televisión. Esta semana, el presentador viaja a Brasil acompañado por Miguel Ángel Muñoz en un programa que promete marcar un antes y un después en ‘Cazadores de Imágenes‘. El formato de Atresmedia y 7 y Acción ha elevado la aventura en prime time a una experiencia sensorial.

El actor madrileño, protagonistas de series como ‘Un paso adelante’ o ‘Amar es para siempre’, lejos de adoptar un rol de invitado convencional, se muestra como un auténtico aventurero. Vive, siente y respira cada paso. Lo deja claro desde el inicio: no ha volado a Brasil para posar. Ha ido para enfrentarse al territorio más salvaje con la mente abierta y el pulso firme.

La expedición arranca con un objetivo que eriza la piel: localizar una anaconda de ocho metros, una de las criaturas más imponentes y esquivas del planeta. Tras ello, ambos se internan en el corazón de la selva brasileña. Pasan días a bordo de un barco, rodeados de humedad, silencio y puro misterio. Allí, entre los sonidos profundos del Amazonas, intentan capturar la imagen soñada: un jaguar en plena libertad, el fantasma dorado de la jungla.

‘Cazadores de Imágenes’ se mantiene fiel a su esencia: naturaleza en estado puro, emoción sin artificios y un profundo respeto por la vida salvaje. La química entre Gotzon y Miguel Ángel aporta frescura, complicidad y verdad. El espectador no ve dos famosos en un viaje exótico; ve a dos seres humanos enfrentándose al poder de la naturaleza.

El formato, que ya creció la pasada semana hasta un 6,3% de cuota, continúa consolidándose. La aventura en Uganda junto a Mario Vaquerizo sedujo a 589.000 espectadores de media y superó los 1,6 millones de espectadores únicos. Datos que confirman lo que ya se intuía: la audiencia busca emoción real, historias que conecten y paisajes que inspiren.
A lo largo de los seis episodios de la temporada, Gotzon y sus invitados recorrerán destinos icónicos como Uganda, Maldivas o Alaska. Lugares que exigen resistencia física, templanza y la humildad necesaria para observar sin invadir. Cada capítulo persigue un objetivo único: retratar animales emblemáticos como los gorilas o el lince ibérico y convertir esa imagen en un legado que culmina con su publicación en National Geographic.










