‘La Navidad acaba, pero la solidaridad no’ es el lema de la campaña.
Los focos de la Navidad se han apagado, pero la necesidad persiste. La sede de Cáritas ha sido el escenario este viernes de una entrega de manos de Nuevas Generaciones de Mallorca del Partido Popular. Ha culminado su campaña anual con un objetivo claro: romper la tendencia del olvido. Bajo el lema “La Navidad acaba, pero la solidaridad no”, la organización juvenil ha entregado el cargamento de productos básicos recogidos durante las últimas semanas. Una iniciativa que, tres años después de su nacimiento, se consolida como un pulmón asistencial necesario en el arranque del año.

La cruda realidad de la cuesta de enero
No es una campaña más. Es una respuesta directa a una problemática estructural. El presidente del Partido Popular de Mallorca, Llorenç Galmés, ha sido contundente en el acto de entrega. Galmés ha puesto el foco en la dificultad de este mes para las economías domésticas. La denominada «cuesta de enero» golpea con fuerza a las familias más desfavorecidas. Por ello, el líder popular ha reivindicado la labor de Cáritas y la importancia de mantener la ayuda constante, lejos del calendario festivo tradicional. La solidaridad, advierten, no tiene fecha de caducidad.
Juventud y compromiso: el motor del cambio
La gestión de esta crisis social requiere constancia. Así lo ha defendido Mireia Martínez, presidenta de NNGG Mallorca. La iniciativa nació hace tres años con una premisa: evitar que el espíritu de ayuda se desvanezca con los últimos adornos navideños. Martínez destaca que la respuesta de los mallorquines ha vuelto a ser masiva. Alimentos no perecederos y productos de primera necesidad conforman este lote de ayuda destinado a los puntos de distribución de Cáritas en toda la geografía insular.










