Creen que es «incomprensible» y «errónea» la huelga general del 11N.
La federación patronal PIMEM ha calificado este jueves 8 de octubre de 2026 como una decisión «errónea, forzada y sin justificación» la postura de CCOO y UGT de llamar a la huelga general el próximo 11 de noviembre. La patronal contesta así a la pretensión sindical de sumar a las protestas por el colapso del parque inmobiliario la exigencia de incrementos salariales para contrarrestar el coste de la vida.
El presidente de PIMEM, Jordi Mora, ha denunciado que articular una huelga combinando el debate salarial con el problema de la vivienda es «un encaje de bolillos» con graves consecuencias económicas y empresariales. Para el dirigente patronal, tratar de «parar motores» aprovechando el malestar habitacional no resulta «ni justo, ni ético, ni transparente», al tiempo que reclama tratar la negociación colectiva mediante análisis rigurosos e independientes.
Desde la patronal recuerdan los datos aportados en su reciente informe conjunto con Pimec para desmontar los argumentos sindicales sobre la pérdida de poder adquisitivo.
El estudio presentado por PIMEM el pasado 17 de septiembre demuestra que, pese a una subida salarial del 22,1% entre 2020 y 2025 (a la par de la inflación), la falta de deflactación de los tramos del IRPF hace que los trabajadores pierdan entre un 2,8% y un 4% de poder adquisitivo neto.
Mora exige a CCOO y UGT que centren sus demandas en la actualización de los parámetros fiscales que absorben las mejoras salariales, en lugar de trasladar el coste a las pymes.
Por su parte, la asociación de promotores inmobiliarios integrada en PIMEM, presidida por Joaquín Chinchilla, ha afirmado respetar la decisión sindical, pero recuerda que se lleva tiempo alertando del déficit habitacional y que «con medidas firmes y coordinadas entre administraciones y sector privado se hubiera podido evitar llegar a la huelga».










