La Policía Nacional detiene a dos hombres por entrar en un domicilio, lesionar y robar al morador y a este por tener un centenar de plantas de marihuana en su casa.
Lo que empezó como un violento asalto en una vivienda de Palma acabó con tres detenidos, un herido y el hallazgo inesperado de una plantación de marihuana. La Policía Nacional arrestó a dos hombres por robo con violencia, lesiones y amenazas, y también al propio morador, tras descubrir en su casa un centenar de plantas listas para su cultivo y secado.
La tarde del 22 de octubre, pasadas las seis menos diez, una patrulla del Grupo de Atracos de la Policía Nacional se presentó en una vivienda del barrio palmesano de Camp Redó. Dentro, un hombre sangraba abundantemente por las manos y presentaba un gran hematoma en un ojo. Estaba en estado de shock.
Contó a los agentes que dos hombres habían irrumpido en su casa con la intención de llevarse doscientos euros que guardaba en una riñonera. Intentó evitarlo, pero los asaltantes le golpearon con violencia. La pelea se trasladó hasta la cocina, donde el morador, acorralado, cogió un cuchillo para defenderse. Sin embargo, fue él quien acabó con varios cortes profundos en las manos antes de que los agresores huyeran.
El hallazgo inesperado
Mientras los agentes de Atracos tomaban declaración, un fuerte olor a marihuana llamó su atención.
Alertaron al Grupo II de Estupefacientes, que se personó en el domicilio con autorización judicial. La inspección confirmó las sospechas: en una habitación había una plantación interior con alrededor de cien plantas, esquejes y material de cultivo, además de una zona de secado perfectamente equipada.
Tras recibir puntos de sutura en un centro hospitalario, el propio morador fue detenido por un delito contra la salud pública y otro de defraudación de fluido eléctrico. Lo que había empezado como un robo terminó destapando una plantación clandestina en pleno corazón de Palma.
Con la víctima ya detenida, el Grupo de Atracos continuó la investigación para dar con los responsables del asalto.
En su segunda declaración, el herido reveló un detalle clave: los agresores habían llegado al domicilio acompañados de un cliente habitual que le compraba marihuana. Los tres dijeron querer adquirir más sustancia, pero una vez dentro, golpearon al comprador y se lanzaron sobre él. Durante el forcejeo, uno de ellos le hizo un “mataleón”, una estrangulación por detrás que lo dejó aturdido antes de ser agredido.
El pasado jueves, los agentes identificaron y detuvieron a los dos agresores, ambos de nacionalidad española. Se les imputa un delito de robo con violencia, lesiones y amenazas.
El caso, que comenzó con un aviso por robo, ha terminado con una triple detención, una víctima convertida en investigado y una trama que mezcla violencia, drogas y traición.










