Se dice adiós al amianto con una inversión de 1,26 millones para modernizar 3.800 metros de tuberías.
El Ajuntament de Marratxí acomete finalmente una importante intervención en Sa Cabaneta. Se trata de un tema de salud pública, de la renovación de infraestructuras básicas que llevaban medio siglo pidiendo relevo. Se ha iniciado la renovación integral de la red de abastecimiento en el casco antiguo del núcleo, con una inversión de 1.262.397,36 euros, de los que 843.145,15 euros están subvencionados por el Consell de Mallorca.
El objetivo es sustituir las antiguas tuberías de fibrocemento instaladas en los años setenta. Son conductos con cerca de 50 años de antigüedad. Tramos que contienen amianto y que ahora se eliminan de forma definitiva.

La intervención contempla la colocación de nuevas conducciones de fundición dúctil, más resistentes, seguras y eficientes. El resultado esperado es un sistema de abastecimiento moderno, con menos averías, menos fugas y mayor garantía en la calidad del agua que llega a los hogares de sa Cabaneta.
No es un simple cambio de tuberías, sino una actualización estructural de la red de agua potable en una de las zonas más antiguas del municipio. Se renovarán más de 3.800 metros de conducción y 395 acometidas domiciliarias.
En detalle, se instalarán 1.019 metros de tubería de 100 milímetros de diámetro, 2.744 metros de 125 milímetros y 59 metros de 150 milímetros para conectar dos sectores diferenciados de la red. Además, se reconstruirán derivaciones y se colocarán hidrantes contra incendios en tramos donde hasta ahora no existían. Esto se traduce en seguridad reforzada y capacidad de respuesta mejorada ante emergencias.
Las obras afectan a calles clave del casco antiguo de sa Cabaneta: Santa Bàrbara, Olesa, Francesc Serra, Arnau Rigo, Miquel Oliver, Son Caulelles, Martí Rubí, Magdalena Solivelles, Cristòfol Llompart, Bel Amengual, Jaume I–Molí, Marquès de la Sènia, Can Domingo y Ses Clotes. Vías estructurales. Calles con historia.
El calendario de ejecución prevé una duración aproximada de doce meses. Un año de trabajos para renovar una red que llevaba décadas funcionando con materiales obsoletos.












