La 36ª edición de sa Rua ha sacado a la calle a vecinos y visitantes que han disfrutado de un encuentro único de Carnaval.
Algaida ha vivido este fin de semana una de las citas más señaladas de su calendario festivo. La 36ª edición de sa Rua ha vuelto a demostrar que la tradición, cuando está arraigada, no pierde fuerza. La jornada culminó con el esperado juicio, muerte y despedida de Camestortes, eje simbólico del carnaval local.
Las calles del municipio se convirtieron en escenario de una celebración multitudinaria. El centro, con la plaza repleta de público, fue el epicentro de una fiesta que cada año reúne a vecinos de todas las edades. El ambiente fue festivo desde el primer momento.
Comparsas y participantes recorrieron el casco urbano en un animado pasacalles. La Banda de Música de Algaida y la batucada local marcaron el ritmo. Música constante. Ritmo contagioso. El público acompañó el desfile entre aplausos y baile, reforzando el carácter participativo de la jornada.



















El juicio más esperado del año
Tras la entrega de premios a los grupos participantes, llegó el acto central. El tradicional juicio a Camestortes. Como marca la costumbre, el personaje fue acusado simbólicamente de todos los “males” del pueblo en una representación cargada de ironía y crítica satírica.
La puesta en escena corrió a cargo de Comediants d’Algaida, que supieron combinar humor y reflexión en una interpretación fiel al espíritu del carnaval. El público respondió con complicidad. Risas. Comentarios. Expectación.
La fiesta concluyó con el comiat del dol en la Plaça. Un momento solemne dentro del tono festivo. La Banda de Música de Algaida acompañó el cortejo junto a los familiares de Camestortes y todos los vecinos que quisieron sumarse al acto final.
Con esta despedida se cerró oficialmente el ciclo carnavalesco hasta el próximo año.











