La Policía Local de Palma dio aviso al Grupo de Estupefacientes de la Policía Nacional.
La Policía Local de Palma ha detenido a tres hombres de nacionalidad española —de 33, 43 y 36 años— por un delito contra la salud pública. Los sospechosos habían reactivado de forma exprés un punto de venta de drogas en la calle Santa Florentina, cuyo acceso había sido tapiado y clausurado apenas tres días antes.
El inmueble había sido precintado y sellado por la policía, pero los traficantes derribaron el muro para reabrir el negocio ilícito. En respuesta, la Unidad de Seguridad Integral (USEI) desplegó inspecciones periódicas para garantizar que la vivienda continuara desocupada.
Al acudir una patrulla para supervisar un nuevo trabajo de tapiado, los agentes inspeccionaron el interior y pillaron a tres personas en una habitación vacía. En el centro de la estancia tan solo había un mostrador habilitado como mostrador de atención al público para despachar las dosis.


«Le estaba guardando el sitio a un amigo»
Al verse acorralado, el hombre de 33 años que se encontraba tras la barra confesó de forma espontánea que se estaba encargando del menudeo de drogas en ese momento. Según su declaración a los agentes, el vendedor habitual era un amigo suyo del que rehusó dar datos, y al que simplemente «le estaba guardando el sitio».
Durante el registro del mostrador, la fuerza policial confiscó 15 monodosis de marihuana listas para la venta, 5 monodosis de cocaína y tres rocas de la misma sustancia, una bolsa con polvo blanco, presuntamente más cocaína, dinero en efectivo, una caja fuerte y una báscula de precisión con restos de droga, además de envoltorios.
Ante el hallazgo, se dio aviso al Grupo de Estupefacientes de la Policía Nacional, competente en la materia. Los tres implicados fueron arrestados en el acto y trasladados a comisaría, donde se tramitó el atestado correspondiente antes de ser puestos a disposición judicial.











