La muestra reúne tres instalaciones textiles de la artista y convierte a SaRefinadora en una de las sedes de Biennal B, el proyecto impulsado porEs Baluard Museu.
Sa Refinadora se convierte en el epicentro de la arte contemporáneo en Mallorca con la inauguración de la última propuesta de Teresa Matas. La muestra se enmarca dentro de ‘A media lumbre’, una iniciativa comisariada por Blanca de la Torre que nace en el IVAM de València y aterriza en la isla integrada en la Biennal B, impulsada por Es Baluard Museu.

Al acto acudió una nutrida representación del sector cultural balear, con nombres clave como Ñaco Fabre, Joan Oliver, Joan Pere Català, Pep Llambías y Andreu Llambías. Todos arroparon a una de las creadoras más incisivas del panorama actual.
Tres obras, duelo y memoria textil
La exposición, que permanecerá abierta hasta el 2 de septiembre, reúne tres potentes instalaciones textiles:
- Vol interromput (2009)
- Abrazos perdidos (2011)
- Roba plena de llàgrimes (2002-2006)
A través de telas, ropa usada y materiales cargados de historia, la artista desglosa temas punzantes: la identidad femenina, el dolor de la pérdida, el duelo y la capacidad sanadora de la creación manual. No hay adorno inútil. Hay concepto, hilo y aguja.

El regreso de Matas a este edificio emblemático roza lo quirúrgico. Su familia mantuvo una relación directa con la antigua fábrica, lo que otorga a la muestra una dimensión emocional inusual.
«Trabajo con tejidos porque conservan la huella de las personas; coser es una manera de pensar, de recordar y de reparar», sintetiza la propia creadora.

La propuesta reivindica la lentitud del proceso creativo frente a la prisa contemporánea. El uso del tejido y el trabajo manual enlazan directamente con la tradición artesana de Marratxí, transformando retales en autobiografía colectiva.













