La Policía Nacional los pilló con las manos en la masa y los detuvo tras una persecución.
Eran cerca de las dos de la madrugada del jueves cuando en las inmediaciones del barrio de Son Gotleu de Palma, agentes del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) de la Policía Nacional patrullaban la zona en labores de prevención de la delincuencia.
Detectaron a hombres merodeando por las calles del barrio en actitud sospechosa, rebuscando en una cesta de color marrón que uno de ellos portaba. Los agentes decidieron seguirlos discretamente.
No tardaron en comprobar lo que estaba ocurriendo. A pocos metros, uno de los individuos se acercó a una furgoneta industrial estacionada en la vía pública. Sin dudarlo, fracturó una de las ventanillas delanteras. El cristal cedió. En cuestión de segundos consiguió abrir el vehículo.
El hombre se dirigió entonces al portón trasero, accedió al compartimento de carga y comenzó a sacar varias cajas de herramientas. En ese instante, los agentes decidieron intervenir. Al verse descubiertos, los tres sospechosos ignoraron las órdenes policiales y salieron corriendo por las calles adyacentes. La persecución se activó al instante.
Las patrullas se dividieron para cerrar el cerco.
A los pocos metros, una de ellas logró interceptar al hombre que había entrado en la furgoneta. Poco después, otras unidades localizaron y detuvieron a los dos acompañantes.
Durante el cacheo superficial, los agentes encontraron entre sus pertenencias linternas frontales, un pico de loro, navajas y guantes. Elementos habituales en robos de este tipo.
Los tres fueron detenidos como presuntos autores de un delito de robo con fuerza en interior de vehículo.
Herramientas, vino y objetos sospechosos
En el lugar se recuperaron dos cajas de herramientas sustraídas de la furgoneta, además de la bolsa marrón que llevaban los sospechosos. En su interior había numerosas herramientas y objetos: gafas, perfumes, un radiocasete y cuatro botellas de vino.
Los agentes sospechan que todos estos efectos podrían haber sido robados previamente.
A escasos metros del primer escenario, los policías localizaron otro vehículo con la ventanilla fracturada y el interior completamente revuelto. Las señales eran idénticas.
La investigación sobre el terreno continuó. Los agentes realizaron batidas por las calles cercanas y el resultado fue inquietante: otras cinco furgonetas industriales presentaban signos de forzamiento, todas con ventanas delanteras rotas y el interior revuelto.
A través de la sala del 091, la Policía Nacional logró contactar con los propietarios de las furgonetas violentadas, a quienes se informó de los hechos y de los trámites necesarios para formalizar las denuncias.













