El Fibwi Mallorca Bàsquet Palma tira de corazón y sacrificio para vencer al Grupo Ureta Tizona Burgos y seguir invicto en casa.
Hay partidos que se ganan con táctica. Otros lo hacen con músculo. Pero el 87-86 del Fibwi Mallorca Bàsquet Palma ante el Grupo Ureta Tizona Burgos se escribió a pura épica, a corazón y garra con un triple que hizo temblar Son Moix. Y con una defensa final que vale cinco victorias y una imbatibilidad de acero en casa.
El equipo de Pablo Cano se dejó la piel, cerró la quinta victoria de la temporada y lo hizo al estilo de los equipos grandes: sobreviviendo cuando la soga aprieta.
Un inicio sin tregua
El choque arrancó con los dos conjuntos jugando a tumba abierta. Palma quería mandar, pero el rebote —propiedad del Tizona— imponía respeto. Alessandro Scariolo sumaba sus primeros minutos mientras los burgaleses, duros y sólidos, cerraban el primer cuarto por delante: 19-20.
Bombino y Brian levantan Son Moix
En el segundo acto se desató el talento mallorquín. Brian Vázquez y Pedro Bombino tiraron del carro. Defensa firme, ataque vertical. Palma se puso 30-25, pero Burgos nunca se rinde, y el acierto exterior de Jofresa ajustó cuentas: 36-33. El descanso llegó con empate a 41 y un Son Moix cargado de energía. Más de 2.000 aficionados listos para la guerra.
El tercer cuarto, una olla a presión
Mallorca salió como un ciclón. Intensidad brutal, igualdad máxima. Jofresa mantenía con vida a Burgos, pero el Fibwi Mallorca respondió desde el triple. Brian Vázquez y Lysander Bracey incendiaron el encuentro, colocando un 62-50 que sonaba a sentencia… pero el Tizona resistió como un boxeador que no cae aunque sangra. Final del tercer cuarto: 68-65.
Final de infarto: un triple que vale oro
Último cuarto. Nervios. Pulsaciones disparadas. Empate a 76 a cinco minutos del final. Burgos se pone 80-81. Después 84-86. Son Moix en silencio. Pero entonces llega el instante que define partidos, temporadas y nombres propios: Brian Vázquez suelta un triple a falta de 24 segundos. 87-86. Explosión. Locura. Historia.
El resto fue trabajo defensivo, sudor y oficio. Mallorca defendió cada centímetro y selló la victoria. La quinta. Invicto en Son Moix. Con un Palau convertido en fortaleza.
Reyes del sacrificio
Bombino (25 puntos) fue un martillo pilón. Brian Vázquez (23), el héroe final. Bracey, Scariolo, Capalbo y compañía aportaron alma, y Pablo Cano volvió a demostrar que su equipo compite hasta el último aliento.
Datos del duelo
📌 Marcador final: 87-86
📌 Parciales: 19-20, 22-21, 27-24, 19-21
📌 Árbitros: García León, Caamaño Muñoz y García Parejo
📌 Eliminados por faltas: Capalbo (Fibwi Mallorca) y Brown (Tizona Burgos)
📌 Público: 2.000 espectadores en Son Moix










