Los turistas fuera de control vuelven a causar estragos en zonas turísticas de Mallorca.
La Policía Local de Palma ha detenido a un joven de nacionalidad alemana y 24 años. Fue sorprendido destrozando de forma violenta y gratuita la ventanilla de un taxi en plena calle. El sospechoso provocó graves daños materiales en el vehículo industrial y terminó herido y ensangrentado a causa del impacto antes de ser conducido a los calabozos.
Los hechos tuvieron lugar a las 23:20 horas del pasado 8 de junio en la confluencia de las concurridas calles Llaüt y Pare Bartomeu Salvà, una de las zonas con mayor concentración turística de la ciudad. Una dotación de la Unidad de Intervención Inmediata (UII) se encontraba retenida en el carril debido a la alta densidad de tráfico de la noche.
Dos vehículos más adelante de la patrulla policial circulaba el taxi afectado, un monovolumen conducido por un ciudadano español de 49 años. El taxista detuvo la marcha de forma reglamentaria para ceder el paso a un nutrido grupo de peatones que cruzaba por un paso habilitado. Fue en ese preciso instante cuando los agentes observaron con total claridad cómo uno de los viandantes que cruzaba la calzada golpeaba con extrema contundencia el cristal con su codo derecho, reventando la estructura por completo para, acto seguido, seguir caminando como si nada.
Los componentes de la UII iniciaron de inmediato el seguimiento a pie del agresor sin perderlo de vista en ningún momento, colaborando con el propio taxista afectado, que también había salido corriendo detrás del individuo. El joven de 24 años fue interceptado y neutralizado a escasos metros del lugar del incidente.
Durante el proceso de identificación, la fuerza actuante comprobó las evidencias del ataque:
- El cristal de la puerta corredera lateral derecha estaba destrozado en su totalidad.
- El cristal fijo trasero derecho presentaba un fuerte impacto y se encontraba completamente astillado.
- El detenido presentaba laceraciones profundas y restos de sangre en su codo derecho, lesiones plenamente compatibles con la rotura del vidrio.
Ante la flagrancia del delito de daños, los policías locales procedieron a su arresto formal. Debido a los cortes que presentaba en el brazo, una patrulla tuvo que trasladar primero al ciudadano alemán a un centro médico de urgencias para recibir asistencia y curas antes de su ingreso definitivo en el depósito municipal de detenidos.
La Sala de Atestados de la Policía Local instruyó las diligencias penales pertinentes y el caso ha sido traspasado a la Policía Nacional tras formalizarse la denuncia de la víctima.












