Se han intervenido más de cuatro kilos de estupefacientes.
El olfato de un perro entrenado ha sido clave para destapar una operación de tráfico de drogas que terminó con un detenido en Palma y más de cuatro kilos de estupefacientes intervenidos.
La actuación se produjo en el marco de un dispositivo conjunto entre agentes de la Guardia Civil y funcionarios del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, que realizaban inspecciones de paquetería en una nave del polígono industrial de Palma.
Durante la revisión de envíos postales, el grupo cinológico de la Guardia Civil detectó algo fuera de lo común. Uno de los perros especializados en la detección de drogas marcó un paquete concreto. Un gesto claro. Preciso. Sin margen de duda para los agentes.
La inspección confirmó las sospechas. En el interior del paquete había 2.000 gramos de marihuana y 100 gramos de hachís. Un envío que había logrado pasar desapercibido hasta ese momento entre la paquetería que circula diariamente hacia Baleares.
Tras la incautación, los investigadores de la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y de Fronteras (UDAIFF) del Puerto de Palma y del Servicio de Vigilancia Aduanera iniciaron un trabajo silencioso. Meticuloso. El objetivo era claro: identificar a la persona detrás del envío.
Las gestiones permitieron localizar al remitente. Se trataba de un hombre de 27 años, residente en Palma.
El 4 de marzo, apenas un día después de la incautación inicial, los agentes procedieron a su detención por un presunto delito de tráfico de drogas.
La operación todavía guardaba una sorpresa más. Durante el desarrollo de la investigación, los agentes detectaron otro envío postal destinado a la misma persona. Al abrirlo, apareció una nueva partida de droga: 2.125 gramos de hachís.
Con esta segunda intervención, el balance final de la operación quedó fijado en:
- 2.225 gramos de hachís
- 2.000 gramos de marihuana
Más de cuatro kilos de droga interceptados antes de que pudieran entrar en el circuito de distribución.
El control de las rutas de entrada a Baleares
La operación forma parte de los controles habituales que realizan la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera para detectar rutas de entrada de droga en las Islas Baleares, especialmente a través de mercancías y envíos postales.
El tráfico de estupefacientes mediante paquetería se ha convertido en uno de los métodos utilizados por las redes para intentar introducir droga en el archipiélago sin levantar sospechas.











