Le clavó una navaja por negarse a comprar el pequeño aparato electrodoméstico.
La transacción más trivial puede derivar en la violencia más cruda. La Policía Nacional ha detenido en Palma a un hombre como presunto autor de un delito de lesiones tras clavar una navaja a otro varón al negarse este a comprarle una batidora de segunda mano. Al arrestado le constaba, además, una reclamación judicial en vigor.
Los hechos se remontan a principios de diciembre, en el barrio de Son Gotleu. El ahora detenido acudió a vender una batidora. La respuesta fue negativa. No hubo acuerdo. Sí insultos. Expresiones despectivas que marcaron el punto de no retorno.
Sin mediar más palabra y ante el silencio de la víctima, el hombre sacó una navaja del bolsillo e intentó clavársela en el abdomen. La reacción fue instintiva. La víctima interpuso la mano izquierda para protegerse. El arma le atravesó la extremidad.
Días después, la denuncia permitió a los agentes de la Comisaría Centro reconstruir lo ocurrido. El presunto autor ya estaba en el radar policial. Era buscado por el Grupo de Investigación Centro por ese mismo delito de lesiones.
La detención se produjo el pasado lunes por la noche. Una patrulla del Grupo de Atención al Ciudadano lo identificó en Palma. Sobre él pesaba una requisitoria policial. Y algo más. Los agentes comprobaron que un juzgado de la capital balear ordenaba su detención y puesta a disposición judicial por un delito contra la salud pública.
El cacheo confirmó el escenario. En el interior de su bandolera llevaba una bolsa de plástico con cocaína, por lo que se levantó acta por posesión de sustancia estupefaciente. También portaba documentación denunciada como extraviada por su legítimo propietario días antes.
Con todos los elementos sobre la mesa, el hombre fue detenido como presunto autor de un delito de lesiones, además de por la reclamación judicial pendiente.










