El Pi, SOM Mallorca y varios independientes buscan unir el mallorquinismo político y lograr presencia en todas las instituciones.
Mallorca estrena una nueva propuesta política. Bajo el nombre Per Mallorca, nace una coalición que agrupa a El Pi, SOM Mallorca y varios independientes con una ambición clara: unir el mallorquinismo político, superar viejos ejes ideológicos y conquistar espacio institucional con una voz propia, firme y sin complejos.
Una fuerza transversal que aspira a gobernar la isla
La nueva coalición se define como un proyecto moderno y abierto que busca situar a Mallorca en el centro de la acción política. Sus impulsores aseguran que la isla necesita recuperar protagonismo frente a un escenario, dicen, demasiado condicionado por los grandes bloques estatales. Per Mallorca reivindica un programa basado en prioridades muy concretas: acceso a una vivienda digna, protección del territorio, modernización económica, defensa de la lengua y la cultura, y una mejora real de la calidad de vida para los residentes.

La aspiración es amplia. La coalición quiere estar presente en todas las instituciones: Govern balear, Consell, ayuntamientos y, a medio plazo, también en ámbitos estatales. “Estam impulsant una cosa mai intentada: un espai que posi Mallorca i els mallorquins per damunt de tot”, afirmó Joan Serra, coordinador de la nueva formación.
Un discurso contundente y una identidad clara
Los mensajes de los líderes fueron directos. El presidente d’El Pi, Tolo Gili, subrayó la voluntad de marcar un rumbo propio: “Ens declararem radicalment mallorquins. Ens plantarem davant qui faci falta perquè la política tingui un únic objectiu: els mallorquins primer.”
Desde SOM Mallorca, su presidente Joan Lladó destacó la importancia de ejercer poder real: “Sense aquesta veu pròpia, només som espectadors sense capacitat de decisió com a poble.”
La coalición quiere proyectar una imagen fuerte, unitaria y diversa. Sus impulsores consideran que el proyecto nace para consolidar un espacio político que hasta ahora ha estado fragmentado.

Un acto de presentación cargado de simbolismo
El lanzamiento oficial se celebró en el patio del Estudi General Lul·lià ante una amplia asistencia. El componente emocional marcó la jornada. Cuatro jóvenes leyeron el manifiesto fundacional antes de que los presidentes de los partidos firmaran el documento. Después, se presentó la imagen corporativa y se desplegó una bandera de Mallorca de más de seis metros, un gesto que subrayó la esencia identitaria del proyecto.
El acto concluyó con el canto colectivo de La Balanguera y un brindis con vi de la Terra, reforzando una puesta en escena pensada para apelar a las raíces y al orgullo local.
Un primer paso
Los promotores insisten en que no se trata del cierre de un proceso, sino del comienzo. Per Mallorca aspira a consolidarse como alternativa real de gobierno en las instituciones insulares. Su objetivo es claro: una Mallorca con voz propia, unida y con capacidad para tomar decisiones estratégicas sin depender del vaivén estatal.










