Vexil·la y ARCA rescatan la historia de las matracas, los instrumentos de madera que tradicionalmente sustituyen a las campanas durante el luto de la Semana Santa.
El grupo de investigación Vexil·la y la entidad ARCA organizaron la pasada semana una conferencia centrada en las matraques (matracas) y maçoles, instrumentos tradicionales de madera vinculados a la Semana Santa y que hoy son poco conocidos.
Un sonido que sustituía a las campanas
Bajo el título «Matraques, el so de la Setmana Santa», el investigador Pep Lluís Riera i Moll explicó el papel clave de estos instrumentos.
Las matraques, fabricadas íntegramente en madera, se utilizaban durante el oficio de tinieblas y, especialmente, el Viernes Santo. Su función era clara: sustituir el sonido de las campanas, que permanecían en silencio desde el Gloria del Jueves Santo hasta la Vigilia Pascual.

Riera mostró distintas variantes de estos instrumentos:
- Grandes matraques instaladas en campanarios
- Versiones manuales más pequeñas, utilizadas por escolanos y niños
Durante estos días, también se hacían sonar otros elementos como roncadores o incluso ramas, en una práctica cargada de simbolismo.
El objetivo era generar ruido, un estruendo que evocaba el terremoto asociado a la muerte de Jesucristo.
Tradición viva en algunos municipios
Aunque se trata de una costumbre en retroceso, todavía se conserva en algunos lugares. Es el caso de Inca, donde las cofradías mantienen el uso de matraques durante las procesiones.
Un ejemplo de cómo este patrimonio sonoro sigue presente, aunque de forma minoritaria.
La conferencia, celebrada en Ca n’Oleo, combinó explicación, imágenes y demostraciones en directo.
Los asistentes pudieron conocer de cerca estos instrumentos y comprender su valor dentro de las tradiciones de Pascua.











