La iniciativa cuenta con el respaldo de cerca del 90 por ciento de las 28 licencias actualmente vigentes en el municipio.
El Ajuntament de Palma ha marcado este miércoles un punto de inflexión en la movilidad de Ciutat. El regidor de Mobilitat, Toni Deudero, ha consolidado el compromiso para la sustitución progresiva de las calesas tradicionales por vehículos de tracción eléctrica, una medida que cuenta con el respaldo abrumador del 90 por ciento del sector.
Este avance no es solo una promesa política, sino un plan de ejecución real. El consistorio ya está evaluando los modelos eléctricos propuestos por los conductores y trabajando en las modificaciones normativas necesarias para que el cambio sea jurídica y técnicamente viable. El objetivo prioritario del equipo de gobierno liderado por Jaime Martínez Llabrés es modernizar el servicio turístico garantizando el bienestar animal.
Para asegurar que la transición sea ágil, se han establecido reuniones mensuales de seguimiento entre los técnicos municipales y los titulares de las 28 licencias vigentes. Con este consenso histórico, Palma se sitúa a la vanguardia de las ciudades europeas que apuestan por un turismo sostenible, eficiente y libre de explotación animal, transformando un símbolo tradicional en un icono de innovación urbana.










