Embistió a un agente, intentó robar otra moto y estuvo a punto de provocar una tragedia antes de estrellarse contra la calzada.
La Policía Local de Palma ha neutralizado un episodio de violencia vial extrema que pudo terminar en tragedia. Todo ocurrió en la tarde del pasado 17 de mayo, a las 20:15 horas, cuando la Base del 092 alertó de carreras ilegales en la carretera de Manacor. Una patrulla del Grupo de Actuación Preventiva (GAP) localizó a un joven de 23 años que devoraba el asfalto a gran velocidad, sin casco y realizando peligrosas piruetas.
Al verse descubierto, el infractor desató el pánico en su huida hacia el camí de la Milana. A la altura de un parque, el motorista estuvo a punto de arrollar a dos familias con cuatro menores que cruzaban correctamente un paso de peatones. Tras esquivar milagrosamente el atropello, las patrullas iniciaron una persecución extrema. El fugitivo llegó a alcanzar los 120 km/h camino de Son Banya, realizando adelantamientos ilegales en línea continua. La locura aumentó cuando embistió intencionadamente a un agente que se puso a su altura, tirándolo al suelo y causándole heridas.
La fuga por fuerza mayor terminó metros después, cuando el sospechoso perdió el control y se estrelló contra la calzada. Lejos de rendirse, se levantó e intentó perpetrar un hurto de uso de vehículo asaltando a otro motorista que se había parado a auxiliar. Zarandeó a la víctima para quitarle la moto, pero el ciudadano logró zafarse y escapar. El delincuente continuó la huida a la carrera hasta que fue interceptado por un policía, contra el que arremetió con brutales patadas y codazos antes de ser finalmente engrilletado.
Las comprobaciones posteriores confirmaron el perfil delictivo del arrestado: carecía por completo de permiso de conducir. Además, su motocicleta no llevaba placas de matrícula ni el obligatorio seguro de responsabilidad civil, por lo que fue enviada directamente al depósito municipal. Tanto el agresor como el policía herido requirieron asistencia hospitalaria por policontusiones. La Sala de Atestados ha tramitado diligencias urgentes por conducción temeraria, atentado, resistencia grave, daños y tentativa de robo, dejando al detenido en manos del Tribunal de Instancia de Guardia.










