Denuncian que la presencia de tiendas y enseres impide la limpieza con riesgo de insalubridad.
El Ayuntamiento de Palma ha instado formalmente a la Delegación del Gobierno en Baleares a actuar de manera inmediata para poner fin a la acampada situada en la Plaza de España. La petición municipal se produce tras haber finalizado el plazo de ocupación que los propios organizadores habían comunicado a la autoridad estatal.
Desde el Consistorio señalan que la zona constituye un punto neurálgico por el que transitan a diario unas 50.000 personas, y alertan de que la instalación permanente de estructuras impide el uso ordinario del espacio público por parte de la ciudadanía.

Defienden que la ocupación de este espacio neurálgico está generando dificultades en la gestión diaria del entorno urbano y riesgos para la conservación de la zona.
Hay un boqueo de limpieza ya que las tiendas y enseres impiden que los servicios municipales desarrollen con normalidad las labores periódicas de mantenimiento y salubridad.
Cort denuncia la colocación de banderas y elementos sobre la estatua del Rei en Jaume, acción que requiere escalar el monumento con riesgo de caídas y de daños patrimoniales.
Desde el gobierno municipal se solicita a los acampados que retiren voluntariamente el mobiliario e instalaciones para dejar el área en perfecto estado.
Reiteran el respeto al derecho de manifestación, pero entienden que su ejercicio no puede suponer una apropiación del espacio público que incumpla la normativa.
Cort recuerda que la competencia para restituir el orden en concentraciones de este tipo corresponde a la Delegación del Gobierno. Por ello, solicita a Alfonso Rodríguez que asuma sus responsabilidades y dé la orden de intervención sin más demora para garantizar la seguridad, el civismo y el libre tránsito en el centro de la ciudad.












