Confían en alargar la temporada para lo que se mantendrá abiertos 21 hoteles, que suman unas 6.000 plazas, además de restaurantes y servicios de ocio.
Palma Beach afronta el otoño con buenas expectativas para Platja de Palma y confía en alargar la temporada turística gracias a los hoteles, restaurantes y servicios que mantendrán su actividad durante los próximos meses. Su CEO, Mika Ferrer, vincula estas previsiones al clima y a una oferta que permitirá seguir recibiendo visitantes más allá del verano.
«Nuestras previsiones son positivas», afirma Ferrer, que considera que las perspectivas de Playa de Palma “son más favorables que las del resto de la isla”. El CEO de Palma Beach destaca que este año “habrá más hoteles abiertos durante los doce meses de lo habitual, lo que favorecerá también la actividad de los restaurantes y otros negocios de la zona”.
Más hoteles abiertos todo el año
La previsión es que 21 hoteles permanezcan abiertos durante todo el año, con una capacidad aproximada de 6.000 plazas. Entre ellos habrá establecimientos de tres, cuatro y cinco estrellas, “de modo que la oferta disponible, que será mayor que el otoño – invierno anterior, abarcará distintos perfiles de público”, explica Ferrer.
El calendario de cierres previsto contempla 41 hoteles en octubre, otros 47 en noviembre y uno en diciembre. Según las previsiones que detalla el CEO de Palma Beach, “durante diciembre seguirán abiertos 27 establecimientos, y los cierres adicionales previstos durante las Navidades y enero reducirán esa cifra a los 21 hoteles que mantendrán su actividad durante los doce meses”.
«Estamos apostando para la Navidad, para alargar la temporada», señala el CEO de Palma Beach, que sitúa estas fechas entre las oportunidades para prolongar la actividad turística y mantener una oferta de alojamiento y servicios fuera de los meses de verano.
Restauración y ocio durante el invierno
La continuidad de la actividad hotelera irá acompañada de una oferta gastronómica que también se mantendrá durante el invierno. Restaurantes en primera línea, como ‘Chalet Siena’ y ‘Ginger’, entre otros, junto a establecimientos de segunda, prevén permanecer abiertos todo el año. Según Ferrer, esta combinación de alojamiento y restauración permitirá atender a distintos tipos de visitantes. «Habrá mercado para todo tipo de clientes», señala.
En el ámbito del ocio y los servicios, el CEO de Palma Beach señala a Palma Aquarium, las marinas de Playa de Palma y S’Arenal de LLucmajor y determinadas actividades acuáticas, así como chárters, bicicletas y otros servicios de alquiler, como oferta que estará abierta todo el año. “Aunque la mayoría de los servicios cerrará durante la temporada baja, una parte continuará operativa y complementará la estancia de quienes visiten Playa de Palma durante el invierno”, asegura.
El clima es otro de los factores en los que Ferrer apoya sus expectativas. Destaca los pequeños periodos de tiempo veraniego que se producen en estas fechas y la posibilidad de seguir disfrutando de la playa.
En cuanto al perfil del visitante, el CEO de Palma Beach señala que predomina el público europeo, de mayor edad, como es habitual en este periodo del año, «muy elegante y muy dinámico».
Montar en bicicleta, correr, caminar, practicar spinning o paddle surf forman parte de las actividades que se realizan en la zona por las mañanas. «La playa se convierte en un destino muy deportivo», afirma Ferrer, que vincula estas prácticas con las posibilidades de visitar Playa de Palma fuera de los meses de verano.
Con estas perspectivas, Palma Beach encara el otoño con confianza. De cara al invierno, Ferrer mantiene una valoración prudente y apunta al esfuerzo conjunto para sostener la actividad turística durante esos meses. La apertura de establecimientos y la continuidad de los servicios son la base sobre la que el destino confía en seguir alargando la temporada.











