Protestan porque las excavadoras han destrozado Cas Coronel saltándose el plan de seguridad ante la pasividad institucional.
Las entidades ARCA y la plataforma ciudadana Salvem Cas Coronel han denunciado públicamente que las excavadoras han iniciado la destrucción de forma brutal de la torre del emblemático edificio de Son Serra. Según los colectivos conservacionistas, la empresa constructora está ejecutando los trabajos de manera temeraria y saltándose por completo el proyecto de derribo aprobado por el Ayuntamiento, provocando desprendimientos de escombros de alta gravedad.

La plataforma ha desvelado los detalles técnicos del plan oficializado en la gerencia de Urbanismo de Cort, el cual establece un orden de actuación estricto para garantizar la seguridad de los operarios y de los vecinos de La Vileta, además de obligar a una separación selectiva de materiales. El protocolo aprobado exigía los siguientes pasos obligatorios:
- Desmonte de elementos de forja, puertas, ventanas y marcos.
- Desmonte de sanitarios y celosías.
- Desmonte de instalaciones de electricidad y fontanería.
- Derribo por medios mecánicos del forjado de cubierta.
- Derribo de tabiquería interior y muros de carga.
- Derribo del muro exterior.
ARCA constata que la empresa no ha cumplido ninguno de los tres primeros puntos de la licencia. Las máquinas han entrado directamente a tumbar la estructura principal y la torre de la vivienda singular sin retirar previamente la forja, las ventanas ni el cableado. Los activistas califican esta maniobra como una actuación falta de ética y muy peligrosa que tiene un único objetivo estratégico: acelerar la destrucción del inmueble para que las administraciones no tengan tiempo material de atender las demandas ciudadanas de paralización.
La desaparición forzosa de este hito arquitectónico ha desatado una oleada de indignación contra los responsables políticos del patrimonio insular. Desde las asociaciones vecinales se tacha de vergazón e insuficiencia el catálogo de protección de Cort, un documento municipal al que acusan de estar lleno de lagunas legales que desprotegen los casales más queridos de las barriadas periféricas.
La crítica es especialmente severa con la Dirección Insular de Patrimoni del Consell de Mallorca. ARCA registró un escrito formal de alerta el pasado 28 de mayo solicitando la intervención de urgencia de los inspectores de la institución. A pesar de la gravedad de los hechos y de las más de 700 firmas entregadas por los residentes de Son Serra, el silencio y la parálisis de los técnicos insulares ha resultado clamoroso, permitiendo que la piqueta ponga fin a una parte irreemplazable de la identidad de Palma.












