Concierto el sábado 14 de marzo en el que los espectadores vivirán una velada única.
El Auditòrium de Palma recibe, el próximo sábado 14 de marzo, el impacto eléctrico de The Other Side en una cita que trasciende la mera interpretación para convertirse en una reconstrucción física del universo de Pink Floyd. En el umbral de una gira que recorrerá los principales escenarios del país, esta formación recupera el esqueleto sonoro y la mística visual de la banda británica, devolviendo al directo la ambición de obras maestras como «Comfortably Numb» o «Shine On You Crazy Diamond» bajo una puesta en escena de una fidelidad técnica sobresaliente.
El Auditòrium de Palma dejará de ser un recinto para transformarse en el epicentro de una cosmogonía que cambió el curso de la música contemporánea. La cuenta atrás ha comenzado para que The Other Side inaugure su nueva expedición sonora, una propuesta que huye de la recreación autómata para morder el esqueleto emocional de la obra de Pink Floyd. No estamos ante un ejercicio de nostalgia dócil, sino ante una inmersión visceral en el legado de Roger Waters y David Gilmour, justo en el umbral de una gira que promete devolver al directo ese misterio y esa ambición técnica que definieron la experimentación de los años setenta. La formación se postula como el vehículo más fidedigno para transitar por atmósferas hipnóticas, reconstruyendo una liturgia visual que respeta escrupulosamente la mística original de un tótem que, para muchos de nosotros, sigue siendo inalcanzable.
Esta travesía por las raíces del rock progresivo arranca en Mallorca a las 21 horas para extenderse de inmediato por la geografía peninsular, confirmando que el hambre por el sonido envolvente de los británicos sigue intacto. Tras su paso por la capital balear, el itinerario recalará el 12 de abril en el Teatre de la Llotja de Lleida, se trasladará el 15 de mayo al Escenario Santander y culminará este tramo del recorrido el 17 de mayo en el Auditorio Fórum Evolución de Burgos. La puesta en escena de la banda es un despliegue de alta fidelidad que recupera iconos visuales irrenunciables, como su pantalla circular de cinco metros de diámetro y un diseño de iluminación de precisión milimétrica. Es el ecosistema perfecto para que el espectador se reencuentre con la crudeza y el virtuosismo de piezas maestras del calibre de «Comfortably Numb», «Wish You Were Here» o «Shine On You Crazy Diamond», interpretadas con una solvencia técnica que solo se alcanza desde el respeto absoluto al material original.
El bloque rítmico y melódico de esta experiencia se sustenta en el talento de Shanti Gordi en la voz principal y teclados, el pulso de Pere Moll a la batería y Toni Olmedo al bajo, el saxofón de Marc Bosch y las afiladas guitarras de Pedro Sánchez y Simo Bosch, todo ello arropado por la textura vocal de Judith Uris y Joana Melià. Ante la expectación generada por este despliegue de calado nacional, la reserva anticipada de localidades a través de los canales oficiales del Auditorium de Palma se antoja indispensable para no quedar fuera de una de las citas más audaces del calendario. Es, en definitiva, la oportunidad de presenciar cómo el espíritu de Pink Floyd recupera su vigor en un directo que se proyecta como una revelación para los sentidos, una fecha ineludible para quienes buscamos la excelencia musical y ese poder evocador que solo el rock más auténtico es capaz de invocar.













