Cambio de hora este 25 de octubre: ¿hay que adelantar o retrasar el reloj?
Este domingo, España vuelve al horario de invierno. Durante la madrugada del 24 al 25 de octubre, los relojes se han retrasado una hora para adaptarse al horario oficial.
En la Península y Baleares, cuando eran las 03:00, volvieron a ser las 02:00. En Canarias, el cambio se produjo cuando eran las 02:00, que pasaron a ser la 01:00.
Con este movimiento de las agujas del reloj hemos ganado una hora con lo que muchas personas han podido dormir un poco más. Pero el cambio provoca que amanecerá y anochecerá más temprano según la hora del reloj. Las tardes tendrán menos luz y la oscuridad llegará antes, justo cuando se acerca la época más fría del año.
El objetivo original de la medida era obtener mejor la luz natural y reducir el consumo de energía. Los antecedentes que se remontan a 1918. Sin embargo, su implantación más generalizada volvió a producirse en 1974, en plena crisis del petróleo, cuando muchos países buscaron fórmulas para reducir el gasto energético.
La cuestión es que el consumo energético ha cambiado mucho en las últimas décadas. Los hogares utilizan más aparatos eléctricos y sistemas de climatización, mientras que los hábitos de trabajo y ocio ya no son los mismos que hace medio siglo.
Aunque retrasar el reloj una hora puede parecer un cambio pequeño, el organismo no funciona únicamente según la hora que marca el móvil.
El cuerpo tiene un reloj biológico que regula el sueño, la vigilia y otras funciones relacionadas con los ritmos circadianos. Cuando cambian los horarios habituales, algunas personas necesitan varios días para adaptarse.
Los efectos más frecuentes pueden ser:
- Alteraciones del sueño. Algunas personas se despiertan antes de lo habitual o sienten sueño a horas diferentes.
- Cansancio durante el día. La adaptación puede provocar somnolencia o sensación de fatiga.
- Menor concentración. Dormir mal puede afectar al rendimiento en el trabajo, los estudios y otras actividades.
- Cambios en el estado de ánimo. La reducción de la luz natural durante las tardes puede influir en el bienestar de algunas personas.











