Multas de hasta 750 euros por quitarse la ropa: la Policía Local activa el SETUR contra el nudismo ilegal en la arena.
La Policía Local de Palma, en colaboración con la Policía Nacional, formuló denuncias el pasado 15 de junio contra tres hombres de nacionalidad austriaca, de entre 25 y 28 años. Fueron cazados en flagrante infracción de la normativa municipal al practicar nudismo en Platja de Palma.
Los hechos ocurrieron a las 17:15 horas a la altura del Balneario número 7. Una patrulla de la Policía Nacional detectó a los infractores y solicitó de inmediato el apoyo de dos unidades del Servicio de Seguridad Turística (SETUR) de la Policía Local. Al llegar al lugar, los agentes se encontraron con un grupo de una docena de turistas: dos de ellos tomaban el sol en la arena completamente desnudos, mientras que un tercero se bañaba en el mar exactamente en las mismas condiciones.


Persecución marítima
Mientras los policías de tierra ordenaban vestirse a los dos jóvenes que estaban en la arena para proceder a su identificación y propuesta de sanción, la situación se complicó en la orilla.
El tercer turista, que se encontraba en el agua, se negó a obedecer las órdenes de los agentes y comenzó a adentrarse más en el mar con la clara intención de evadir la acción policial. Ante la imposibilidad de ir tras él, uno de los oficiales solicitó la ayuda urgente del socorrista de la playa.
El profesional de salvamento no dudó en actuar y se metió en el agua utilizando una tabla de paddle surf. Remó de forma rápida hasta interceptar al infractor y logró cerrarle el paso en mitad del mar. Tras entablar un tenso diálogo en el agua, el socorrista consiguió convencer al joven para que desistiera de su huida y regresara a la arena, donde ya le esperaba la patrulla para denunciarle.
Multas de hasta 750 euros
La Policía Local de Palma ha aprovechado este incidente para recordar a los usuarios del litoral que la Ordenanza Municipal para el Fomento de la Convivencia Cívica prohíbe expresamente el nudismo en cualquier espacio público de la ciudad.
Las únicas excepciones permitidas son aquellos puntos muy concretos que hayan sido autorizados de forma legal mediante un decreto específico del Ayuntamiento. El incumplimiento de esta normativa de convivencia conlleva duras sanciones económicas que pueden alcanzar hasta los 750 euros.












