La Policía Local de Palma frena a la carrera a una ladrona que acababa de desvalijar una tienda en Sant Miquel.
Agentes de la Policía Local de Palma detuvieron a una mujer española y 38 años como presunta autora de un delito de hurto. La sospechosa fue interceptada tras perpetrar un robo masivo de prendas de vestir y calzado en un conocido comercio de la calle Sant Miquel.
El suceso tuvo lugar el pasado 7 de julio, alrededor de las 10:45 horas, cuando una patrulla peatonal que realizaba labores de vigilancia fue requerida de urgencia por la encargada del establecimiento afectado. La empleada alertó a los policías de que una mujer acababa de sustraer multitud de artículos y huía a la carrera en dirección al Mercado del Olivar.
Interceptada con el botín entre los brazos
Los agentes iniciaron de inmediato una persecución a pie siguiendo las indicaciones de los testigos, logrando darle alcance a los pocos metros en la calle Felip Neri. Al ser interceptada, la sospechosa llevaba encima varias perchas con ropa de hombre y mujer que aún conservaban las etiquetas. También un bolso robado en el mismo local que utilizaba para ocultar el calzado y el resto del género. Además de un lote de 23 cigarrillos electrónicos (vapers) completamente precintados en sus cajas, de los cuales no pudo aportar factura ni justificar su procedencia.
En el lugar de los hechos, y ante la presencia policial, la mujer reconoció de forma espontánea ser la autora del robo. Los agentes, junto al vigilante de seguridad de la tienda, tasaron el valor de la mercancía recuperada a través del etiquetado, arrojando una suma total de 599,66 euros, cifra que sobrepasa el límite del delito leve de hurto.
Cortes sospechosos y traslado a Son Llàtzer
Durante la intervención, los policías se percataron de que la detenida presentaba diversos cortes en ambos brazos y una pequeña herida en el cuello. Las lesiones eran de tal consideración que habían llegado a manchar de sangre parte de la ropa recién sustraída. Sin embargo, la mujer se negó en redondo a dar explicaciones o colaborar para aclarar el origen de dichas heridas.
Debido a su estado y a la naturaleza de las lesiones, se solicitó un furgón policial adaptado para trasladarla de forma segura al Hospital Son Llàtzer, donde fue atendida por el personal médico. Una vez dada de alta, fue conducida a las dependencias de la Policía Local para la instrucción de diligencias y su posterior traspaso a la Policía Nacional.











