Amenazaba con apuñalar a una madre delante de su hijo tras ser despedido.
Agentes de la Policía Nacional en Palma han detenido a un hombre como presunto autor de un delito de amenazas graves. El sospechoso, que residía en la vivienda de la víctima desde hacía unas semanas, compaginaba las tareas del hogar con el cuidado del hijo de la propietaria.
Los hechos tuvieron lugar el pasado viernes por la tarde, cuando la mujer le recriminó la forma en la que estaba desempeñando sus funciones. Al no llegar a un entendimiento, la dueña del inmueble le pidió que recogiera sus cosas y abandonara definitivamente la casa, momento en el que el detenido reaccionó de forma extremadamente violenta.
Lejos de deponer su actitud, el hombre arrebató el teléfono móvil a la víctima para dejarla incomunicada, se dirigió a la cocina y regresó armado con varios cuchillos de grandes dimensiones. Con una actitud totalmente hostil, comenzó a intimidar a la mujer, asegurándole textualmente que la iba a apuñalar en el pecho y que, posteriormente, se quitaría él la vida.
Ante el peligro inminente, la madre reaccionó con rapidez y logró agarrar a su hijo menor de edad y encerrarse con él en una habitación. Utilizando un dispositivo electrónico secundario, consiguió enviar un mensaje de auxilio desesperado a un vecino.
El receptor del mensaje de socorro fue un agente de la Policía Local de Palma fuera de servicio. Al percatarse de la gravedad de la situación, el funcionario alertó de inmediato a los servicios de emergencias (091) y se dirigió a la vivienda afectada.
El policía logró acceder al inmueble, localizó la habitación y facilitó la evacuación segura de la madre y del niño. Al adentrarse más en la casa, el agente se topó de frente con el agresor, quien empuñaba un cuchillo de cocina de unos 20 centímetros de hoja. Al verse descubierto por el funcionario, el delincuente optó por escapar saltando a través del balcón.
Minutos después, varias patrullas del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) de la Policía Nacional rodearon el edificio. Los agentes iniciaron una espectacular persecución por los tejados, saltando los muros de hasta cuatro terrazas colindantes hasta que lograron acorralar, desarmar y detener al individuo en una de las azoteas.











