Cobró el dinero con la excusa de comprar los azulejos y materiales para el baño y luego bloqueó el teléfono de la víctima.
Agentes de la Policía Nacional en Palma han detenido a un hombre como presunto autor de un delito de estafa tras engañar de forma deliberada a una mujer que lo había contratado de buena fe. El sospechoso le exigió pagos por adelantado que sumaron 2.000 euros para realizar unas pequeñas mejoras y obras de reforma en el cuarto de baño de su vivienda, un trabajo que jamás llegó a ejecutar.
La investigación nació el pasado mes de abril, cuando la víctima acudió a la comisaría a interponer la denuncia. Según su relato, contrató los servicios del varón —a quien ya conocía con anterioridad de manera informal— tras pactar un presupuesto cerrado para la obra de 2.500 euros.
El modus operandi del presunto estafador se basó en ganarse la confianza de la afectada para ir exprimiendo sus ahorros de forma escalonada:
- Primer pago: Le solicitó un desembolso inicial de 600 euros alegando que necesitaba liquidez inmediata para adquirir los materiales básicos en el almacén y fijar la fecha de inicio.
- Ampliación del engaño: Posteriormente, le exigió otros dos pagos correlativos que sumaron 1.400 euros adicionales, excusándose en que los precios habían subido y el primer presupuesto «se había quedado corto».
- Desaparición: Transcurridos más de dos meses con el baño empantanado y sin rastro de los obreros, la mujer le reclamó explicaciones. El detenido se justificó alegando falsos «problemas familiares» y, acto seguido, le bloqueó el teléfono y cortó cualquier vía de comunicación para evitar devolver el dinero.
El caso fue asumido por el Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos de la Jefatura de Palma. Tras cruzar los datos bancarios y realizar las pesquisas correspondientes, los investigadores no solo corroboraron la estafa, sino que descubrieron una sorpresa en los archivos policiales: sobre el sospechoso pesaba una orden de detención y personación en vigor emitida por un Juzgado de Palma por asuntos delictivos previos.
El pasado miércoles, las patrullas desplegaron un dispositivo de localización en la ciudad que culminó con el arresto del individuo por el delito de estafa y por la reclamación judicial pendiente, siendo conducido directamente a los calabozos de la calle Simó Ballester.













