Era amiga del hijo de la familia y se revolvió contra todos después de acusarlos infundadamente de haberle robado 500 euros.
Agentes de la Policía Nacional en Palma han arrestado a una joven como presunta autora de un delito de amenazas de muerte. La intervención se desencadenó en la calle Aragón después de que una familia viviera una auténtica situación de pánico provocada por una mujer a la que, de forma altruista y por ser amiga de su hijo, habían decidido acoger en su propio domicilio durante los tres días previos.
Los hechos ocurrieron el pasado viernes alrededor de las 17:00 horas, cuando una patrulla del Grupo de Atención al Ciudadano (G.A.C.) que circulaba por la zona fue requerida de urgencia en plena vía pública por un hombre de mediana edad, visiblemente alterado, que solicitaba auxilio inmediato.
El denunciante explicó a los policías que los problemas se habían originado poco antes en el interior de la vivienda. La joven inició una fuerte discusión con el matrimonio acusándoles, de forma totalmente infundada, de haberle sustraído 500 euros de sus pertenencias.
La tensión escaló de manera incontrolable y la invitada comenzó a proferir graves coacciones antes de abandonar momentáneamente el inmueble: «Os voy a quemar la casa con vosotros dentro», les espetó de forma violenta a los cónyuges.
Ante la gravedad de la situación, el padre llamó de inmediato a su hijo para que acudiera a la vivienda con la intención de mediar y tranquilizar a su amiga. Sin embargo, la reacción de la mujer al ver llegar al joven fue todavía más agresiva: arrancó de cuajo un tutor de madera de un árbol de la calle —de 1,65 metros de longitud— y se abalanzó directamente contra él al grito de «te voy a matar».
Mientras la primera dotación protegía a las víctimas y recababa los datos del suceso, una segunda patrulla de la Policía Nacional desplegó una batida relámpago por los alrededores.
A escasos metros del portal, los agentes localizaron a una mujer que coincidía plenamente con las características físicas aportadas por los denunciantes. Justo detrás de ella, oculta en el suelo, encontraron la enorme vara de madera de metro y medio que acababa de utilizar para el asalto. Ante la contundencia de las pruebas y los testimonios, los policías procedieron a su detención y posterior traslado a los calabozos de la jefatura de la calle Simó Ballester.














