La Guardia Civil caza a un conocido delincuente que se escondía en la calle al carecer de un domicilio conocido.
La Guardia Civil ha descabezado uno de los focos de delincuencia patrimonial que afectaba a los comercios del norte de la isla de cara a la temporada estival. Agentes del Puesto Principal de Santa Margarita han detenido a un hombre de 52 años como presunto autor de dos delitos de robo con fuerza cometidos de forma consecutiva en la localidad de Can Picafort.
Los hechos delictivos se concentraron durante la primera semana del mes de junio.
El asaltante eligió el mismo comercio para cometer sus fechorías, utilizando idéntico método en ambas ocasiones al forzar una de las ventanas de acceso para colarse en el interior del inmueble.
Una vez dentro de las dependencias, el delincuente se dirigió directamente a la caja registradora, logrando sustraer un total acumulado de 800 euros en efectivo antes de darse a la fuga.
Al tener conocimiento de las denuncias, los agentes del Área de Investigación de Santa Margarita asumieron el caso y procedieron a realizar el visionado y análisis minucioso de las grabaciones de las cámaras de seguridad del establecimiento afectado. Gracias a las imágenes, los investigadores confirmaron de inmediato que ambos robos habían sido ejecutados de forma milimétrica por la misma persona.
El sospechoso fue identificado plenamente por la fuerza actuante como un conocido delincuente de la zona. Sin embargo, los agentes se toparon con un serio obstáculo para proceder a su arresto inmediato: el investigado carecía de un domicilio conocido, lo que complicaba de forma extrema el seguimiento de su paradero habitual.
Ante esta situación de desarraigo, la Benemérita intensificó las gestiones de campo y desplegó un dispositivo de vigilancia discreto en los puntos estratégicos y marginales que el delincuente solía frecuentar.
El operativo dio sus frutos la mañana del pasado viernes 12 de junio, cuando las patrullas localizaron visualmente al individuo mientras caminaba por las calles de Can Picafort. Tras ser interceptado por sorpresa y sin darle margen de huida, se procedió a su inmediata detención.
Una vez conducido a las dependencias policiales para la instrucción de las diligencias, el detenido de 52 años fue trasladado y puesto a disposición de la Autoridad Judicial en los Juzgados de Inca











