Operación Goodboy: la Guardia Civil pone fin a la banda criminal que tenía en jaque a ocho municipios de la isla tras una persecución extrema y caza ‘in fraganti’ en la carretera de Manacor.
La Guardia Civil ha asestado un golpe letal a la delincuencia organizada con la detención de cuatro personas en el marco de la operación «Goodboy». Los arrestados, de edades comprendidas entre los 23 y 26 años y residentes en la isla, son los presuntos autores de una oleada de robos en viviendas unifamiliares que había desatado una asfixiante alarma social en la comunidad.
El grupo criminal no daba tregua. Había fijado sus objetivos en viviendas aisladas repartidas por toda la geografía mallorquina. Sus golpes se concentraron en los municipios de Marratxí, Campos, Bunyola, Santa María, Santa Eugenia, San Juan, Villafranca y Porreras. La psicosis era total, especialmente entre los vecinos de Campos y Santa Eugenia.
El modus operandi de la banda era milimétrico, frío y repetitivo. Actuaban siempre a plena luz del día. Asaltaban los inmuebles tras forzar puertas o ventanas. Iban perfectamente ataviados con guantes y pasamontañas para no dejar rastro biológico ni ser grabados por las cámaras de seguridad. Buscaban únicamente joyas y dinero en efectivo; botines rápidos y fáciles de colocar en el mercado negro. Además, utilizaban vehículos de alquiler para camuflar sus movimientos y burlar las investigaciones policiales.
El fin de su carrera delictiva llegó tras cometer un grave error. En una sola jornada, la codicia les llevó a perpetrar dos golpes casi consecutivos. Primero asaltaron una vivienda en Bunyola, donde desvalijaron una gran cantidad de joyas. Inmediatamente después, se desplazaron hasta la localidad de San Juan para reventar otra propiedad.
Pero la Guardia Civil ya les pisaba los talones. La Sección de Patrimonio de la Policía Judicial y el Área de Investigación del Pont d’Inca activaron las alarmas. El Centro Operativo Complejo (COC) de la Benemérita coordinó un despliegue masivo y urgente. Patrullas de seguridad ciudadana, agentes de Tráfico e investigadores cerraron las salidas de la zona creando un embudo. El espectacular dispositivo culminó en la carretera de Manacor, donde los agentes interceptaron el coche y detuvieron in fraganti a los cuatro sospechosos.
En el momento del arresto, el interior del vehículo parecía una cueva de Alí Babá. Los detenidos portaban las joyas recién robadas en San Juan y Bunyola. También escondían otras piezas de valor cuya procedencia se está investigando para localizar a las víctimas.
A los cuatro jóvenes se les imputan los graves cargos de pertenencia a grupo criminal y delito continuado de robo en casa habitada, y pasarán a disposición judicial en las próximas horas. La Guardia Civil mantiene la operación abierta. Los investigadores cruzan datos con denuncias de los últimos meses; el número de asaltos que se les atribuye en Mallorca podría multiplicarse de forma inminente.










