La Guardia Civil caza a dos trabajadores de las obras del aeropuerto tras vender seis toneladas de cobre.
Agentes de la Guardia Civil en Baleares han detenido a dos hombres de 46 y 48 años como presuntos autores de un delito de robo con fuerza continuado. Los arrestados, que trabajaban en las obras de remodelación del aeropuerto de Palma, están acusados de sustraer más de 2.300 metros de cable de cobre de las instalaciones de la Terminal D.
La investigación arrancó el pasado mes de mayo de 2026, tras detectarse la desaparición de una gran cantidad de cableado eléctrico en una zona de seguridad restringida de la terminal, que actualmente permanece cerrada al público por reforma. El material robado, valorado en más de 73.000 euros, formaba parte de los sistemas de iluminación, climatización y toma de tierra de varios locales comerciales del recinto aeroportuario.
Para esclarecer el robo en una zona de acceso tan restringido, los investigadores de la Guardia Civil trazaron una estrategia en dos vías:
- Control de fichajes: Analizaron minuciosamente los registros de entrada y salida a las zonas afectadas, reconstruyendo paso a paso los movimientos de todo el personal autorizado durante las fechas del suceso.
- Inspección de recicladoras: Paralelamente, los agentes rastrearon los albaranes de entrega de numerosas empresas de reciclaje y chatarrerías de Mallorca para localizar el material sustraído.
La investigación dio sus frutos al descubrir que estos dos operarios, que contaban con acreditación oficial para trabajar en la obra, habían realizado múltiples ventas de cobre en diferentes centros de la isla. En total, llegaron a entregar más de 6.100 kilogramos de metal, obteniendo por ello un beneficio económico superior a los 24.000 euros.
Los agentes cruzaron los datos de los registros de acceso con las fechas de las ventas en las chatarrerías, obteniendo pruebas concluyentes que vinculaban directamente a los dos sospechosos con el expolio del cableado.
Asimismo, la Guardia Civil constató que todo el cable que se retiraba durante las obras de la Terminal D debía seguir un estricto procedimiento reglado para su correcto tratamiento como residuo industrial. Los detenidos carecían de cualquier tipo de autorización para retirar, transportar o vender el material por su cuenta.
Tras finalizar la instrucción de las diligencias policiales, los dos detenidos y las pruebas obtenidas fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente en Palma.











