Colaboran en un proyecto estratégico de más de 200 millones de euros que redefinirá la conexión, la economía y el futuro del archipiélago.
La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) y Baleària han reforzado su colaboración para avanzar en el ambicioso proyecto de transformación del puerto de Palma, una de las mayores actuaciones portuarias en Baleares en décadas.
El encuentro, encabezado por los responsables de ambas entidades, ha servido para consolidar la colaboración público-privada como eje clave de un plan que contempla una inversión superior a los 200 millones de euros y una actuación sobre más de 400.000 metros cuadrados.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB), Javier Sanz, junto al director de la entidad, Antonio Ginard, han mantenido una reunión de trabajo con el presidente de Baleària, Adolfo Utor y su delegado para Baleares, Joan Serra.

Este proyecto apuesta por un nuevo modelo basado en la sostenibilidad, la innovación y la integración puerto-ciudad, garantizando al mismo tiempo la operativa portuaria y el abastecimiento del archipiélago, que depende en más de un 98% del transporte marítimo.
El puerto de Palma es una infraestructura crítica para Baleares, con millones de pasajeros y toneladas de mercancías al año, y juega un papel fundamental en la cadena logística y la competitividad económica de las islas.
Además, la iniciativa busca reforzar sectores estratégicos como la industria náutica, especialmente el mantenimiento y reparación de embarcaciones, que genera más de 1.100 millones de euros anuales y supera los 5.000 empleos directos.

El plan también contempla la reorganización de espacios portuarios para compatibilizar el tráfico de mercancías y pasajeros con nuevas áreas de uso ciudadano y económico, manteniendo infraestructuras clave para garantizar la actividad logística.
En paralelo, el proyecto ha despertado un gran interés con la licitación del Plan Maestro, al que se han presentado 13 equipos multidisciplinares formados por 42 empresas de ámbito local, nacional e internacional.
El proceso se desarrollará en dos fases y permitirá seleccionar las mejores propuestas en términos de sostenibilidad, viabilidad económica, calidad técnica e integración urbana. La previsión es contar con un anteproyecto definitivo a comienzos de 2027, que marcará el futuro del puerto de Palma en las próximas décadas.











